A casi cinco meses del sangriento crimen en Las Chacritas, en el que un profesor de educación física fue brutalmente asesinado y una científica e investigadora del CONICET fue acusada por el ataque, un halo de misterio se sumó a la historia de película por la posible resolución que tendría la causa.
Sangriento crimen en Las Chacritas: el abreviado con perpetua, ¿un servicio en bandeja?
Por si a la causa le faltaba algo, pues contiene todos los ribetes de una novela, ahora se sumó un halo de misterio sobre cómo se resolverá la investigación que tiene acorralada a Luciana Teresita Bustos, una historiadora y científica del CONICET acusada de premeditar el asesinato de su amigo y amante, Marcelo Amarfil. Qué opinan expertos en materia penal y qué dice la defensa, que aún no se define.
Es que fuentes judiciales comentaron que el caso podría cerrarse con un juicio abreviado y la sorpresa fue porque la pena sería, pese a existir un acuerdo entre la defensa y la fiscalía, la de prisión perpetua. Entonces, la duda que impera es cuál sería el beneficio para Luciana Teresita Bustos, imputada por el asesinato de su amigo y amante, Marcelo Amarfil.
Los expertos en la materia penal señalan que abreviar significa tener una pena anticipada, lo que se da cuando las partes llegan a un acuerdo y ambas resultan beneficiadas. Por un lado, el Ministerio Público saca provecho de la economía procesal, se evita un desgaste del aparato judicial y se elimina el costo que le representa al estado un debate oral y público. Mientras que por el otro, la defensa del acusado se beneficia con una reducción de la pena.
Ahora bien, en este caso, la prisión perpetua que impulsa el fiscal Francisco Pizarro descarta de plano el privilegio de obtener una condena menor a los 35 años de cárcel que Bustos recibiría, pese a reconocer la comisión del delito. En ese sentido, penalistas sanjuaninos consultados por el tema no dudaron en manifestar que tal cosa representaría una barbaridad en el ejercicio de la defensa, "una aberración en lo técnico jurídico defensivo". "Para eso, que un defensor oficial asuma, firme el acuerdo y listo", indicaron.
Los especialistas consultados explicaron que la probabilidad de responsabilidad de un hecho penal que se imputa alcanza para declarar las sospechas en instancias de Instrucción Penal Preparatoria (en la que se encuentra la causa de Bustos), pero no es suficiente en la etapa de un juicio, ya que se necesitan certezas.
"La fiscalía debe probar los agravantes que endilgó en la IPP y si hay una duda, es obligatoria la absolución. En tal caso, de no ser probados, podría resultar una pena menor por un homicidio simple. Es por eso que abreviar una causa así sería un disparate", opinó uno de los letrados requeridos y agregó: "Sería como servir en bandeja al cliente".
Además, el abogado expresó que se confunde la resolución alternativa de solución del conflicto con un juicio abreviado. "No son lo mismo, como una suspensión de juicio a prueba, hay una sentencia condenatoria. Es por eso que en las estadísticas -cuales propagandas- se suelen confundir", manifestó.
Días atrás, las fuentes le comentaron a este diario que son tantos los elementos de convicción que complican a la imputada por homicidio agravado por alevosía, que la fiscalía le propuso a la defensa el juicio abreviado. Sin embargo, la defensa representada por Néstor Olivera y Fabiana Salinas aún no aceptaron, aunque analizan la posibilidad.
Salinas, que encabeza la defensa y que evitó dar detalles sobre la negociación con el Ministerio Público, indicó que todavía no hay nada definido, ya que su patrocinada no estaría obteniendo ningún beneficio como para avalar el abreviado. Reconoció que el acuerdo es materia de evaluación y quizás para la próxima semana habría una determinación. Como dato a tener en cuenta, la defensa nunca ofreció la versión de la imputada, al menos que haya trascendido del expediente.
La calificación para Bustos podría ser todavía peor, ya que las fuentes revelaron que entre ella y la víctima existía un vínculo, que la académica tenía una doble vida y que Amarfil cumplía un rol importante en una de esas vidas, como amigo, socio y amante. También develaron que pudo premeditar el asesinato, no sólo por guardar el arma homicida en su coche, sino también por pretender conseguir cloroformo y, quizás al usarlo, reducir al hombre a su merced.
El crimen ocurrió el 17 de enero, en Las Chacritas, en 9 de Julio. Sucedió en el interior del automóvil Ford Fiesta, que se hallaba estacionado sobre calle Pellegrini y en el que se encontraban Bustos y Amarfil. Allí encarnaban un juego sexual, cuando la acusada sorprendió a la víctima, según la fiscalía, y lo degolló.
Minutos más tarde, un policía que patrullaba por la zona descubrió la sangrienta escena y, aunque en un principio la joven de 33 años aseguró que se trataba de un suicidio, las pericias la contradijeron y poco a poco la ubicaron contra la espada y la pared.
Por qué lo hizo, por qué tenía una doble vida y cuál es su perfil psicológico son dudas que pesan no sólo en la familia de Amarfil, que la calificó como una psicópata, sino también en la opinión pública sanjuanina, que al igual que en otros casos que resultan estremecedores se muestra interesada por su resolución.