Lo que comenzó como un golpe delictivo contra la educación pública terminó en un blooper policial por la falta de discreción del presunto autor. Durante este último fin de semana, la Escuela Pedro Márquez, ubicada en la localidad de Marquesado en Rivadavia, fue blanco de un robo que movilizó a las autoridades de la Brigada de Investigaciones Oeste.
Robó varios objetos en una escuela de Marquesado, quiso vender todo en una lomoteca y quedó en evidencia
El presunto ladrón quedó vinculado en la causa, pero no fue aprehendido. El hecho y el operativo fue durante este fin de semana. Los elementos fueron secuestrados por la Brigada de Investigación Oeste.
El hecho se registró el pasado sábado 9 de mayo. Autores desconocidos ingresaron al establecimiento y se llevaron un ventilador, dos reflectores y dos estufas a gas.
La impunidad le duró poco al sospechoso. Tras el robo, el personal policial inició tareas investigativas que arrojaron un dato clave: un hombre de apellido Aguilera estaba ofreciendo los elementos sustraídos en una lomoteca situada en las inmediaciones de la propia escuela. Al parecer, el presunto delincuente intentó convertir el botín en dinero rápido en un punto de encuentro vecinal, lo que permitió a los investigadores seguirle el rastro de inmediato.
Con la información procesada, los efectivos localizaron el domicilio del sospechoso. En la mañana del domingo 10 de mayo, alrededor de las 09:00 horas, la Brigada se constituyó en la vivienda. Allí fueron recibidos por la hermana del acusado, quien, ante la presencia policial y para evitar mayores complicaciones legales en el inmueble, hizo entrega de forma espontánea de la totalidad de los efectos robados.
El caso quedó en manos del fiscal Miguel Gay de la UFI Contra la Propiedad. El ciudadano Matías Aguilera quedó formalmente vinculado a las actuaciones legales correspondientes. A pesar de las pruebas, por el momento no se dispuso su aprehensión.