A dos días del robo millonario en una inmobiliaria de Capital, en el que delincuentes disfrazados de policías de la Federal amenazaron con un arma de fuego a sus víctimas y se llevaron 50 millones de pesos, los investigadores aún no pueden dar con los responsables del golpe y crece el misterio en torno al mismo.
Robo millonario en una inmobiliaria de Capital: ¿por qué tenían tanto dinero en efectivo?
El hecho ocurrió el lunes por la mañana, en un local comercial ubicado en Urquiza y San Luis, cuando tres delincuentes armados sorprendieron a las víctimas y se llevaron 50 millones de pesos. Las primeras hipótesis del gran golpe.
Uno de los interrogantes que ganó peso fue que por qué tenían semejante cantidad de dinero en el lugar que fue asaltado y, por ello, los damnificados explicaron que se debió a la venta de una propiedad. Dijeron que tuvieron el efectivo durante el fin de semana y que ese día lo llevaron al local situado en Urquiza y San Luis para, luego, depositarlo en un sitio más seguro.
Es que a los fiscales de la UFI de Delitos Contra la Propiedad, comandados por Cristian Catalano, sospechan que pudo tratarse de una entrega, es decir, que alguien más sabía del movimiento del dinero y que podrían acceder fácilmente a él, si reducían a los tres hermanos de apellido Rodríguez que el lunes por la mañana se encontraban en la inmobiliaria.
Fuentes vinculadas a la instrucción comentaron que el fiscal a cargo solicitó la certificaciones correspondientes para corroborar la información y así establecer una línea de investigación, la que sugiere la participación de un infiltrado que los perjudicó.
Por otra parte, hay versiones que indican que allí también funcionaba una especie de "cueva", en la que se realizaban operaciones cambiarias. No obstante, se trata de una especulación extraoficial y, por tanto, tal hipótesis sería descartada cuando los denunciantes demuestren la procedencia del dinero, propia de una operación habitual en sus negocios.
Las fuentes señalaron que se sospecha que los los falsos policías son de San Juan, dado que para no ser identificados actuaron con el rostro cubierto con barbijos. Para los expertos, esa es una pauta de que no serían foráneos, dado que ese tipo de delincuentes suele actuar sin miedo a ser identificados.
Por el momento, los investigadores siguen el rastro de los tres malvivientes que se disfrazaron de autoridad policial para no levantar sospecha y que, para amedrentar a sus víctimas, hicieron uso de un revólver. Además, amordazaron a los denunciantes y los abandonaron para huir con el jugoso botín.
Los mismos lo hicieron a bordo de un Renault Sandero de color blanco, con los vidrios polarizados, el cual se dirigió raudamente hacia Chimbas hasta perderse en sitios sin cámaras de CISEM en la zona.