Este miércoles al mediodía, el remisero acusado de abusar a una pasajera que es aspirante a la Policía se presentó frente al juez de Garantías y, además de ejercer su derecho de defensa, conoció cuál es la acusación que fiscalía promovió en su contra, encuadrada en la comisión del delito de abuso sexual con acceso carnal y la que lo ubica contra las cuerdas.
Remisero acusado de abusar a una pasajera: el minuto a minuto del brutal ataque
Se trata de Brian Morales, el chofer de remis que también espera ser nombrado por la Fuerza, señalado como el autor de un brutal ataque sexual en el interior de su auto contra una muchacha a la que conocía y que le pidió que la acercara hasta un domicilio particular, según aseguró el Ministerio Público a través de los fiscales Recio y Tomás Plaza.
Ante la presencia del magistrado Eugenio Barbera, la fiscalía detalló cómo fue la supuesta agresión sexual que el imputado -defendido por Filomena Noriega- le propinó el 30 de abril pasado a la presunta víctima, cuya identidad se resguarda. En el relato, los funcionarios de la UFI CAVIG dejaron en claro que, si bien la denunciante accedió a mantener relaciones sexuales, lo hizo hasta un punto ya que se negó a continuar cuando el técnico en Seguridad Ciudadana la quiso penetrar por vía anal.
En ese momento, acorde a la teoría del caso que argumenta un abuso sexual, Morales forzó violentamente a la joven y la abusó sin posibilidad de que pudiera defenderse. "Ella le decía que parara, mientras lloraba. Sin embargo, él no le hacía caso", sostuvieron al mismo tiempo que resaltaron que la denunciante "le siguió la corriente porque tenía miedo".
Luego de la embestida del remisero, fiscalía aseguró que el acusado de abuso se limpió con una gamuza y con ese mismo trapo lo hizo la mujer, la que después de radicar la denuncia presentó lesiones en sus zonas íntimas constatadas por un médico legista.
Aunque la denunciante arrojó la gamuza y su propia bombacha por la ventana del vehículo, ya que se hallaban (según MPF) manchadas con sangre y fluidos corporales, la prueba pudo ser colectada por peritos que rastrillaron el lugar donde el automóvil Siena de color gris estuvo estacionado. Esto fue en una zona céntrica de Capital.
En su presentación, los fiscales alegaron que el acusado era de confianza para la denunciante, pero que nunca se imaginó lo que haría. Antes del ataque, los investigadores del CAVIG manifestaron que había insistido para tener un trío con la presunta víctima y su amiga. No obstante, la chica -que también era llevada por Morales en su auto- se bajó en la puerta de su casa y dejó que su amiga se fuera con él.
Cuando el sujeto en la mira dejó a la denunciante en el domicilio al que pretendía llegar, fiscalía indicó que se despidieron sin problemas ya que la joven se encontraba descompuesta y sin valor para recriminarle cualquier cosa. Es por eso que, apenas se reencontró con su amiga, la supuesta víctima se derrumbó y le confesó lo sucedido. A partir de entonces, se inició la investigación judicial que condujo a la detención de Morales.
Por esa versión oficial, fiscalía solicitó 6 meses de prisión preventiva para el acusado de abuso sexual.