Un robo resultó frustrado gracias a la rápida denuncia de la víctima, el uso de tecnología y una inmediata intervención de la justicia y la policía. Es que en menos de tres días se recuperó una costosa notebook que había sido robado, aunque lo que llamó la atención fue el lugar donde se hallaba escondido, ya que estaba en el parrillero de una casa del Barrio Rivadavia Norte, en Rivadavia.
Recuperan una costosa notebook que estaba escondida en los parrilleros del Barrio Rivadavia Norte
El golpe delictivo se registró el lunes pasado, cuando la víctima no se hallaba en su domicilio, y tras la intervención de la fiscalía, los investigadores que rastrearon el costoso dispositivo lo encontraron en el insólito escondite.
El hecho ocurrió el pasado lunes 21 de julio, cuando la víctima denunció en la Comisaría 28° que, al regresar a su vivienda situada en Paula Albarracín de Sarmiento, notó que desconocidos habían ingresado a su domicilio y que sustrajeron una MacBook Air M2 plateada con su respectiva funda. Curiosamente, los delincuentes accedieron sin ejercer violencia, presuntamente escalando un balcón.
Lo interesante del caso es que el damnificado, apenas notó el faltante, accedió a sus cuentas y logró rastrear la geolocalización del dispositivo robado, lo que ubicó la computadora dentro del Barrio Aramburu, aunque después cambio de localización. Con esa información, se puso en marcha una investigación encabezada por el fiscal Juan Manuel Gálvez, el ayudante fiscal Juan Manuel García Castrillón y las auxiliares Claudia Vila y Pamela Pereyra.
Con colaboración de la Brigada de Investigaciones de la UFI de Delitos contra la Propiedad, se llevó adelante un operativo este jueves 24 de julio con varios allanamientos en la zona del Rivadavia Norte, puntualmente en el Moblock 16, donde se logró recuperar la MacBook ocultada debajo de un sector de parrilleros, en un intento evidente de ocultamiento por parte de los implicados.
Por esta maniobra, una mujer, identificada como Milagros del Valle Guzmán, quedó vinculada a la causa, mientras que el equipo sustraído fue restituido a su legítimo propietario. La sospechosa podría ser condenada por el delito de encubrimiento, ya que se estima que si no fue la que ejecutó el robo, sí cooperó con los autores para lograr su cometido.