Un empresario sanjuanino fue víctima de un tremendo golpe delictivo durante el fin de semana, cuando delincuentes ingresaron a su domicilio ubicado en Capital y se llevaron 400 mil dólares, es decir 124 millones de pesos. Por el monto del botín, un robo millonario, como así también por el recelo de las autoridades para brindar información sobre el hecho, a diferencia de otros casos, lo ocurrido resultó llamativo.
Quién es el empresario del robo millonario y el fuerte blindaje policial en su casa
Incluso, sorprendió el cerrojo policial que se montó en los alrededores de la vivienda que fue violada en su seguridad. Es que a pesar del paso del tiempo, del sábado que se hizo la denuncia a este lunes, efectivos de la Policía de San Juan custodian la casa del Barrio Los Álamos las 24 horas del día y no sólo eso, sino que también impiden a la prensa fotografiar el lugar donde sucedió el robo.
Acorde indicaron los uniformados que patrullan la zona, la orden de que no se individualice el sitio donde abrieron una caja fuerte y se apropiaron además de joyas fue del propio jefe de la Policía, Luis Walter Martínez. A pesar de que las fotos en la vía pública pueden ser tomadas y no es potestad de las autoridades -ni judiciales ni policiales- prohibirlo, este medio debió conformarse con capturar imágenes de las inmediaciones; algo que casi nunca sucede en otros robos.
Según pudo saber este diario, la víctima del ilícito por el que todavía no hay detenidos fue identificada como Desiderio Pedro Pérez, de 61 años, quien se había ausentado de su casa el jueves último y al regresar descubrió el golpe. Fuentes allegadas comentaron que se trata del dueño del Salón Palmares, un conocido y lujoso sitio destinado a eventos.
Además, la fuentes señalaron que también es propietario de un selecto edificio y café situado en Laprida y Sarmiento, denominado El Carrascal, al igual que tendría un hostel en Zonda y una bodega.
Fuentes policiales comentaron que tras el hecho hubo un clima especial, ya que la hija de la víctima es una fiscal del Poder Judicial que se habría molestado con la Fuerza de Seguridad por difundir la identidad de su padre. Sin embargo, en tal caso, desde Relaciones Policiales actuaron como lo hacen siempre en un robo de estas características. De hecho, cuando se resguardan los nombres de los damnificados es al momento en que acontece un siniestro con consecuencias fatales y eso se hace sólo al principio para dar aviso antes a familiares.
El empresario Pérez denunció que una ventana del domicilio localizado en calle Irrazabal fue violentada y que le sustrajeron dinero y alhajas de la caja fuerte que estaba escondida en su habitación.
Pese al blindaje policial y la poca información que surge del caso, puesto que pidieron mediante el parte policial que no se difundan datos "en virtud de existir investigaciones tendientes al esclarecimiento", como no sucedió por ejemplo con el robo en el edificio Derby, trascendió que los investigadores sospechan que hubo un entregador, dado que el o los delincuentes que ingresaron actuaron con total impunidad puesto que no había nadie y sabían exactamente dónde estaba la caja de seguridad.