El caso que conmocionó a los sanjuaninos durante el fin de semana, en el que una adolescente murió tras ser atropellada por un joven que corría picadas, sigue dando qué hablar y esta vez es por los avances de la investigación judicial. Si bien en un principio los datos se guardaban bajo siete llaves, Tiempo de San Juan accedió a fuentes que revelaron detalles de la instrucción que lleva adelante la Justicia de Menores.
Picada mortal: la Justicia ya tiene en sus manos la prueba que pone bajo la lupa al detenido
Uno de los datos que más llamó la atención fue el de la prueba de alcoholemia que se realizó con el menor detenido, sospechado de embestir y matar a Lucía Luján Rubiño Montilla, de 16 años. Tal como publicó este medio, el procedimiento que detecta los niveles de alcohol en sangre se realizó con la presencia del padre del chico implicado y, ahora, las fuentes aseguraron que el resultado ya se encuentra en manos de la jueza María Julia Camus.
Sin embargo, cuando desde este diario se les consultó cuál había sido el resultado del dosaje, si positivo o negativo, las mismas prefirieron guardar silencio, sin responder a lo que muchos se preguntan: si el conductor estaba en estado de ebriedad o no al momento de la picada mortal.
Además, indicaron que también se ejecutó otro test que resulta habitual en los siniestros viales y ese es para detectar si el automovilista involucrado consumió algún tipo de sustancia prohibida. No obstante, se desconoce por ahora qué fue lo que dicha prueba arrojó.
Las fuentes que evitaron develar el misterio explicaron que los agentes judiciales, ya sea jueces o fiscales, pretenden cuidar la investigación y sortear cualquier tipo de planteo de nulidad. Es por ello que desistieron de informar si el conductor condujo bajo la influencia de bebidas alcohólicas o drogas.
Durante la mañana de este martes, el primer piso del Segundo Juzgado Penal de la Niñez se vio revolucionado por la actividad que se registró, dadas las testimoniales que se llevaron adelante por el caso. Las fuentes destacaron que, como hubo una muerte y se detuvo a una persona, la causa pasó a ser prioridad en la Justicia de Menores y por tanto se trabajó con celeridad.
En ese sentido, las fuentes vinculadas a la investigación descartaron que la acción en el caso estuviera relacionada con las personas implicadas. "No importa quiénes sean los involucrados, acá hubo una muerte y hay un menor detenido y los plazos corren", argumentaron.
Con testimoniales de los vecinos de la zona, los cuales aportaron su relato y material fílmico que será clave en la instrucción, la investigación avanza y se prevé para los próximos días que se fije fecha para las entrevistas videograbadas para los menores que presenciaron el hecho.
Las fuentes indicaron que, cuando las pericias de Criminalísticas estén dentro del expediente, cabe la posibilidad de que se haga una reconstrucción del suceso. Incluso, el procedimiento sería fundamental previo a la resolución de la instrucción.
Si bien no hay tiempos exactos que deban cumplirse, tal como funciona en el Sistema Acusatorio, la jueza tendrá que avanzar lo que más pueda si pretende hacerlo con el único imputado "tras las rejas". Es que como máximo, el menor puede permanecer 60 días en el Instituto Nazario Benavídez, luego podrá recuperar la libertad mientras se instruye el caso.
En esas instancias de liberación, las fuentes explicaron que la autoridad dicta un auto de responsabilidad que recae sobre los padres, por lo general.