Un hombre que estaba fuera de sí, por el alcohol u otra sustancia, propuso a sus vecinas hacerles un estriptís y recibió un duro merecido por atrevido. Sucedió en Pocito y lo tremendo es que otros hombres fueron a pedirles explicaciones y le dieron una feroz golpiza, al punto que lo desfiguraron.
Lo desfiguraron a golpes por hacerse el "stripper" con sus vecinas de Pocito
Fue tal la paliza, que no podían reconocer a Marcos Pereyra en razón de que le dejaron los dos ojos morados, explicaron fuentes judiciales y policiales. Encima lo llevaron preso por el delito de exhibiciones obscenas. De hecho, este jueves, el fiscal Miguel Gay pedirá la formalización de la causa penal en su contra en Tribunales. De la audiencia también participara el abogado Claudio Vera, el defensor del ahora detenido.
El violento episodio sucedió el domingo en la noche en un consorcio de departamentos situado sobre calle 11, cerca de Lemos, en Pocito. Dos vecinas de Pereyra, que prefirieron no identificarse por temor a represalias, contaron que esa noche se encontraron con el hombre parado en la puerta del departamento de una de ellas. “Tenía los ojos desorientados y no podía mantener el equilibrio. Nos sorprendió porque veníamos de la calle. No le dijimos nada. Entramos y cerramos la puerta”, relató una de las mujeres.
“Al rato, siento que golpean la puerta. Parece que querían tirarla abajo, de tan fuerte que golpeaban. Yo salí a atender y ahí estaba este hombre de nuevo, pero todo desnudo. Sí, completamente desnudo. Y me dijo: ‘quiero hacer de stripper con ustedes, gratis’. Me quede helada del miedo, no sabía qué hacer. Estaba como drogado. Y ella (por su vecina) me dice que le cierre la puerta y yo pegué el portazo”, relató una de las denunciantes.
Esta mujer y su amiga contaron que se encerraron y llamaron a la Policía, pero mientras esperaban que arribara una patrulla escucharon los gritos de otra vecina del mismo predio. Según relataron, el hombre caminó desnudo hasta el departamento de esa señora de más 80 años y también intentó entrar o llamó a su puerta.
El revuelo fue grande en el consorcio. Las mujeres aseguraron que ellas permanecieron encerradas y no vieron qué pasó después. Pero la versión policial y judicial indica que otros vecinos hombres u ocasionales transeúntes agarraron a Pereyra y le dieron un brutal escarmiento. Incluso se metieron a su casa y lo tomaron a golpes, también le destrozaron el departamento.
La paliza fue dura, pues aseguran que le provocaron heridas cortantes y le dejaron los dos ojos morados. Cuando llegaron los uniformados de la Seccional 7ma, Pereyra todavía estaba desnudo y trataba de limpiarse la sangre. Los vecinos indicaron que el hombre se mostraba como desorientado y se reía y provocaba mientras era sacado por los uniformados, eso le valió que algunos de los presentes les largaron otros golpes cuando se lo llevaban preso.