Lo que nadie contó de la tragedia vial del jueves a la noche en Carpintería, fue que minutos antes del choque el mismo anciano presagió su muerte. Sucede que Martín Sánchez fue a la subcomisaria de esa localidad a denunciar el asalto que sufrió la noche anterior y ahí charló con los policías, de los cuales se despidió con una temible frase que después se convirtió en realidad.
La última frase y la terrible premonición del anciano muerto en el choque de Carpintería
Está en la causa judicial. Lo declararon los mismos policías que hablaron con el anciano Martín Sánchez –el fallecido- la noche del jueves último, previo al siniestro vial. El abuelo de 87 años había ido a la Subcomisaria Castro de Carpintería para denunciar el violento atraco que vivió el miércoles último en su finca ubicada a las márgenes de la ruta 40, a 5 kilómetros al norte del centro de Carpintería.
Sánchez estaba molesto y harto. Unos ladrones lo habían “agarrado de punto”, aprovechando que vivía solo en la propiedad. Pero lo del miércoles no fue un robo más. Dos encapuchados se metieron a la fuerza a su casa y lo encañonaron con armas de fuego. Forcejearon con él y hasta le ataron las manos para dejarlo inmóvil. Revisaron la vivienda y luego escaparon con un celular, un revólver y todo el dinero que había en la casa. El mismo abuelo llegó a decir que podrían ser 300 mil pesos, según las versiones.
El anciano resultó ileso. Recién el jueves a la noche concurrió a la subcomisaria a hacer la denuncia. Llegó en su Peugeot 206, que estacionó algo distante del puesto policial. Estuvo un rato declarando y dio detalles del robo. Algo similar hizo un empleado suyo, que lo acompañó y luego se retiró en otro vehículo.
Los policías que lo atendieron relataron que notaron a Sánchez muy nervioso. Tanto que, al despedirse, los uniformados le recomendaron: “Vaya con cuidado”. El anciano respondió, también preocupado: “Sí. Lo último que me falta, es que salga y encuentre la muerte”, según fuentes judiciales y policiales. Aunque resulte increíble, esas fueron sus últimas palabras.
“Sí. Lo último que me falta, es que salga y encuentre la muerte”, dijo el anciano, antes de despedirse, relataron los policías.
Se alejó caminando pasadas las 21. Los uniformados supusieron que andaba a pie o con alguien más en un vehículo que lo aguardaba. Transcurrieron apenas dos minutos del momento en que el anciano se marchó y escucharon ese estruendo ensordecedor proveniente de la ruta. Cuando los uniformados salieron del edificio de la subcomisaria, vieron dos vehículos destrozados al costado de la ruta 40 y calle Anacleto Gil. Se trataba de una camioneta Toyota Hilux y un Peugeot 206.
Los uniformados corrieron a auxiliar a los ocupantes de los rodados. El de la Toyota salió por sus propios medios, relataron. Al mirar al interior del Peugeot, descubrieron que el conductor de ese vehículo era nada más y nada menos que don Martín Sánchez, el anciano que minutos antes había estado con ellos en la subcomisaria. El mismo que largó era frase que sonó a una expresión más, pero que terriblemente se convirtió en realidad con su deceso dentro del auto. Hasta ahora, los policías no lo puede creer.