En el marco de un juicio abreviado celebrado este martes, Víctor Gustavo Villarreal (42) fue condenado a 49 días de prisión tras protagonizar un violento episodio ocurrido durante una juntada en la madrugada del 16 de agosto pasado. El sujeto, único mayor entre los presentes, atacó por la espalda y le “partió” una silla en la cabeza a un adolescente de 17 años provocándole una herida cortante que requirió atención médica de urgencia. Villareal, que ya venía con prisión domiciliaria desde los acontecimientos, quedó en libertad en el mismo acto considerando que la pena estaba cumplida.
Juntada violenta en Rivadavia: le partió una silla en la cabeza a un adolescente y fue condenado
Villareal, que ya venía con prisión domiciliaria desde los acontecimientos, quedó en libertad en el mismo acto considerando que la pena estaba cumplida.
El hecho ocurrió, en una vivienda del barrio Penitente, en el departamento de Rivadavia. Tres menores se encontraban reunidos en la casa de un amigo, en un momento en que uno de los presentes se fue a dormir y otro se fue al baño, el condenado golpeó a su víctima. Tras el ataque, el adolescente comenzó a sangrar de manera abundante y debió ser asistido por sus amigos, quienes intentaron contener la herida hasta que finalmente fue trasladado al Hospital Dr. Guillermo Rawson, donde recibió puntos de sutura y quedó en observación por un traumatismo de cráneo.
Los informes médicos confirmaron que las lesiones le demandaron siete días de curación e igual período de incapacidad, sin complicaciones posteriores.
El agresor fue formalizado el 18 de noviembre de 2025 ante el juez de Garantías Gabriel Meglioli, imputado como autor del delito de lesiones leves, previsto en el artículo 89 del Código Penal, en los términos del artículo 45. En esa audiencia se le dictó prisión preventiva por tres meses, bajo la modalidad domiciliaria.
Durante la investigación se incorporaron numerosos elementos de prueba, entre ellos la denuncia realizada por la madre del menor, informes médicos, estudios por imágenes, la historia clínica hospitalaria y testimonios clave que coincidieron en que el golpe fue sorpresivo y desde atrás, utilizando una silla como elemento contundente. Finalmente, con el cúmulo de pruebas reunidas y la existencia de 5 condenas de cumplimento efectivas anteriores, la Justicia resolvió la condena del imputad.