Ángel "el Gringo" Díaz, un productor agrícola residente en Colonia Fiscal, Sarmiento, ha sido víctima de un segundo robo en su casa en apenas un mes, algo que dejó en una profunda indignación y preocupación. Según informó Sarmiento Web, en este reciente incidente, ocurrido el jueves pasado, los ladrones se llevaron costosas herramientas, algunas de las cuales eran completamente nuevas y sin uso.
En un mes, un productor agrícola de Sarmiento sufrió dos robos
Para Díaz, la situación es desgarradora, ya que sospecha que los delincuentes estaban al tanto de sus rutinas y esperaron pacientemente su ausencia para llevar a cabo el acto delictivo. Al volver a su casa, encontró las puertas y candados del galpón destrozados. Aunque había instalado puertas de rejas, no fueron suficientes para detener a los intrusos, quienes usaron barretas para romper todas las puertas de madera y los marcos.
En una entrevista con Radio Guía, el agricultor expresó su dolor por la magnitud del daño causado. Entre las pérdidas se encontraban costosas herramientas, como una motosierra completamente nueva, adquirida recientemente con la tarjeta de su sobrino, así como un taladro eléctrico, un juego de tubos y una caja de herramientas para reparar tractores.
Además del robo, Díaz enfrenta una difícil realidad económica, ya que el último año no ha tenido ninguna cosecha, lo que hace aún más complicado para él hacer frente a los daños y reponer lo que ha perdido. La pregunta de cómo podrá reparar todas las puertas y obtener nuevos equipos sin recursos suficientes es una preocupación constante.
El productor agrícola también expresó su frustración por la falta de seguridad en la zona, sintiendo que ya no puede ni salir a comprar sin preocuparse por posibles robos. La creciente inseguridad en el área lo ha llevado a considerar la idea de abandonar su finca. Aunque mencionó que la Policía Rural ha hecho un esfuerzo, criticó la inacción general de la policía local para resolver estos casos y erradicar la delincuencia.
Díaz sospecha que los ladrones podrían ser vecinos de algún barrio cercano, lo que aumenta sus temores de futuros ataques. La incertidumbre y el miedo persisten en su mente mientras trata de recuperarse emocional y económicamente de estos traumáticos eventos.