A dos meses de su detención y tras su paso por el penal de Chimbas, el psicólogo sanjuanino investigado por la presunta violación de una exalumna y paciente consiguió que le otorgaran la prisión domiciliaria. El fiscal había pedido la prórroga de la prisión preventiva, pero el juez Federico Rodríguez accedió a que cumpla su detención en la casa de su padre mientras continúa abierta la causa.
El psicólogo sanjuanino acusado de violar a una exalumna y paciente seguirá preso en casa
Con esto el psicólogo David Pes abandonó este mismo viernes las instalaciones del Servicio Penitenciario Provincial y fue trasladado con custodia a la vivienda de su familia en un barrio de Capital. El juez Rodríguez dispuso que la detención domiciliaria continué por 45 días más, en ese tiempo no puede molestar o contactarse por cualquier medio con la denunciante y le prohibieron salir del perímetro de esa propiedad. Le advirtió que, caso contrario, le revocará la medida y lo enviará de nuevo a la cárcel.
El profesional fue detenido el 30 de agosto último a partir de la denuncia de esa chica de 18 años, quien aseguró que éste la violó una noche que se encontraron en una fiesta. Ese hecho, supuestamente, ocurrió el 3 de diciembre del año pasado. Ella lo conocía porque el psicólogo era su docente en la secundaria y también su terapeuta. Cuando terminaba la reunión, él propuso llevarla a su casa en auto. En el trayecto desvió el vehículo hacia una zona oscura y la sometió sexualmente en dos ocasiones.
El fiscal Roberto Ginsberg, de la Unidad Fiscal de Investigaciones ANIV, imputa a Pes del presunto delito de abuso sexual con acceso carnal. Allá por septiembre consiguió que dictaran la prisión preventiva y enviaran al penal de Chimbas al profesional. Este viernes, el representante del Ministerio Público Fiscal requirió que se prorrogara su detención en el Servicio Penitenciario Provincial o en su defecto que dispusieran su prisión domiciliaria, con el dispositivo de la pulsera electrónica.
La misma postura mantuvieron los letrados Andrés Noguera y Gastón Garrido, los querellantes, aunque ellos se opusieron a la prisión domiciliaria. Además, dijeron que el sospechoso podía influir o perturbar a los testigos en esta etapa. Por el contrario, los abogados Leonardo Villalba y José Beltrán solicitaron la inmediata libertad del psicólogo entendiendo que su cliente tiene arraigo laboral, que ya se tomaron todas las declaraciones iniciales y que no hay peligro que interfiera en la investigación o se dé a la fuga.