Una de las adolescentes estaba tan mal, que hasta tuvo ideas suicidas. Eso encendió la alarma en su familia, que pronto descubrió que el drama de la chica tenía origen en un tío que abusaba de ella. Lo insólito fue que no era la única, después hablaron sus hermanas y primas. Así, en junio de 2022, salió a luz que la aterradora historia de ese tío materno señalado como un abusador sexual y que supuestamente sometió a seis de sus sobrinas cada vez que éstas visitaban la casa de su abuela en el sur de Pocito.
El peor tío: un pocitano puede ir 30 años preso por manosear a tres sobrinas y violar a otras tres
El hombre es un jornalero de 52 años, cuyo nombre no se revela para resguardar a las víctimas, que desde este miércoles empezó a ser juzgado en Tribunales y puede recibir una condena de hasta 30 años de prisión. Esa es la pena que pretende la fiscal Ingrid Schott y el ayudante fiscal Rodrigo Videla, de la UFI ANIVI, quienes acusan a este sujeto de delitos que van desde el abuso sexual simple reiterado al abuso sexual con acceso carnal, también reiterados. Las supuestas víctimas son seis chicas, la mayor de 18 y la menor de 7 años, según se escuchó en la primera audiencia.
El debate oral y público está presidido por los jueces Eugenio Maximiliano Barbera, Gloria Chicón y Alberto Caballero y el acusado es defendido por la abogada María Filomena Noriega. Para la defensa, las denuncias de las madres de las niñas son falsas y todo es producto de una disputa familiar para quedarse con la propiedad donde vive el acusado y su madre.
Esto contrasta con las declaraciones de dos de las chicas, que se escucharon este miércoles, y que relataron que su tío las sometió sexualmente en reiteradas ocasiones en la casa de su abuela. Falta oír a las otras presuntas víctimas, que también declararon por Cámara Gesell y habrían relatado los sucesivos abusos que sufrían de parte de su tío materno, indicaron fuentes del caso.
Los hechos fueron denunciados en junio de 2022. Fue después de que una de las chicas buscara atentar contra su vida, justamente, angustiada por el trauma producto de los ultrajes. Esa adolescente fue la primera que contó que había sido abusada por su tío. Después de esa revelación, sus hermanas y primas hablaron. Una de las presuntas víctimas afirmó que sufrió abusos cuando tenía 4 años. Otra relató que los padeció desde los 6 a los 11 años, por ejemplo, entre otras aberraciones. Incluso dijeron el hombre las espiaba las veces que entraban al baño.
El juicio continuará la próxima semana y faltan muchos testimonios. La fiscal Ingrid Schott y el ayudante fiscal Rodrigo Videla ya adelantaron que irán en busca de una condena de 30 años de prisión. El acusado, mientras tanto, seguirá en libertad. Es que, si bien estuvo preso por unas semanas, la defensa apeló y consiguió que un Tribunal de Impugnación lo dejó libre a poco de formalizarse la causa.