En noviembre del 2021, Mario Parisí, quien en ese momento estaba a cargo de la Unidad Conclusiva de Causas, era supervisor del procedimiento de Flagrancia y coordinaba la asistencia Jurídica del Colegio de Jueces de San Juan, le propinó una brutal golpiza a su por entonces pareja, María Fernanda Sánchez. Esa misma tarde, la víctima decidió denunciar al funcionario judicial por violencia de género.
El Caso Parisí: el entramado judicial que duró más de tres años y que terminó con la renuncia del exfuncionario judicial
Mario Parisí fue denunciado por su expareja en noviembre del 2021 y condenado el año pasado a un año y seis meses por violencia de género. Hasta la confirmación de esa condena, hubo casi 30 audiencias y cientos de idas y venidas para llegar al desenlace de este martes.
En medio del caso central, dos amigos de Parisí fueron acusados de intento de encubrimiento. Se trata del médico Jorge Luis Gil y el funcionario judicial Juan Pablo Ortega. Según denunció en ese momento la víctima, Gil se acercó a Fernanda con una propuesta de 4660 dólares y pasajes a Colombia y México, con el objetivo de que cambiara su denuncia y afirmara que ella había iniciado la agresión. Durante la conversación, Ortega, estaba al teléfono y puso la llamada en altavoz. Ambos se llevaron la imputación por encubrimiento. Sin embargo, el juez de Garantías, Matías Parrón, absolvió a los dos acusados, argumentando que, debido a su cercanía con Parisí, se les aplicaba "el beneficio de la excusa absolutoria".
Debido a diversas presentaciones por parte de ambas partes, el inicio del juicio se dilató dos años y 10 meses. De hecho, los primeros defensores del caso, Fernando Castro y Nasser Uzair, intentaron por todos los medios no llegar al juicio. Presentaron en varias oportunidades el recurso probation (suspensión de juicio a prueba), en el que Parisí aceptaba su responsabilidad en el hecho, pero con el objetivo de evitar el juicio, proponía realizar trabajos comunitarios y pagar una reparación simbólica. Sin embargo, todas sus solicitudes fueron rechazadas.
Sin embargo, después de este rechazo, los defensores se reunieron en una audiencia con varios miembros de la Corte de Justicia, donde pidieron la prescripción del caso. La audiencia, que se realizó a puertas cerradas, tuvo lugar en marzo del 2024. No obstante, la Corte resolvió rechazar la solicitud de los abogados de Parisí, por lo que la causa fue elevada a juicio en mayo del 2024.
Después de muchos rodeos, el juicio llegó en agosto del 2024, con defensa nueva para Parisí: esta vez, lo defendían los abogados Ivana Salas y Rodrigo Aguirre. En la primera audiencia, la denunciante declaró, visiblemente disgustada, que Parisí la escupió en dos ocasiones durante los episodios de violencia. Además, afirmó que él la maltrataba llamándola "una p…" y profiriéndole otras ofensas.
Luego de ese primer paso, hubo un desfile de testigos, entre los que estuvieron funcionarios de altos cargos judiciales y médicos. Entre los diversos testimonios presentados en ese momento, un médico confirmó la lesión sufrida por la presunta víctima a causa de las agresiones de su ex pareja, específicamente la fisura del coxis. El profesional declaró ante el fiscal Roberto Ginsberg que la lesión que presentaba la víctima fue producto de un trauma, es decir, un golpe, y no de otra causa.
La condena llegaría el 6 de septiembre del 2024. La jueza Ana Carolina Parra, halló a Parisí culpable de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y por ocurrir en el contexto de violencia de género, así como de amenazas agravadas por el uso de arma, en concurso real. En consecuencia, se le impuso una pena de 1 año y 6 meses de prisión condicional.
Salas y Aguirre fueron al Tribunal de Impugnación a apelar la condena, causa que estuvo sin juez durante seis meses, dado que muchos funcionarios decidieron no hacerse cargo por amistad con Parisí. Sin embargo, el magistrado Maximiliano Blejman decidió tomar el caso y resolvió sostener la condena. La decisión supuso un revés para el funcionario, ya que el magistrado confirmó la pena dictada en su contra.
Finalmente, un mes y medio después de esa resolución, Parisí decidió renunciar a su cargo judicial. Con la renuncia, quedó legalmente cerrado el sumario administrativo que había sido iniciado por la Sala de Superintendencia de la Corte de Justicia.