Un momento dramático y de alta tensión, que requirió un importante despliegue policial, se vivió este miércoles por la tarde en la sede de la obra social OSTES (Obra Social de Estaciones de Servicios), ubicada sobre calle Lavalle, antes de 9 de Julio, en Capital. Allí, una mujer decidió encadenarse dentro de un baño del edificio y amenazó con hacerse daño de distintas maneras, en el marco de un reclamo por una presunta deuda y una intervención médica.
Drama y amplio despliegue policial por una sanjuanina que se encadenó en una obra social sindical y amenazó con dañarse
Tras hacer un reclamo, la mujer se encadenó en el baño y aseguró que se inyectaría veneno y se prendería fuego. El operativo demandó dos horas.
La mujer, identificada como P.C. (se suprime el nombre para resguardar su identidad) y domiciliada en Caucete, había llegado al lugar para exigir el reintegro de un dinero que, según sostuvo, abonó de su bolsillo durante una operación abdominal, según informó a Tiempo de San Juan el jefe de la División D3 de la Policía, Pablo Torres, quien estuvo a cargo del operativo.
De acuerdo a lo que manifestó, pagó $1.600.000 para someterse a la cirugía, de los cuales solo le habrían reintegrado $400.000. Por su parte, desde la obra social aseguraron que el reintegro ya había sido realizado en su totalidad, dado que el resto del monto debía ser cubierto por la paciente.
En paralelo, la mujer también reclamaba ser atendida por un especialista en Gastroenterología que la derivara al Hospital Italiano, en Buenos Aires, para una intervención de mayor complejidad. Sin embargo, desde la entidad indicaron que ya había sido evaluada por un profesional, quien determinó que se encontraba en buen estado de salud y no requería una nueva cirugía.
En medio de la discusión, la mujer ingresó al baño, se encadenó al inodoro y comenzó el episodio que derivó en la intervención policial. En ese contexto, aseguró que se había clavado dos jeringas en el pecho que contenían veneno. No obstante, posteriormente la Policía constató que las jeringas (con un líquido amarillo en su interior) estaban encapsuladas y con las agujas cubiertas.
Además, tenía en su poder una botella de alcohol. Tras derramar parte del líquido a su alrededor, extrajo un encendedor y amenazó con prenderse fuego.
Ante la gravedad del cuadro y el riesgo para su integridad y la de terceros, la Policía solicitó la presencia de personal del sistema de emergencias médicas 107, del GERAS y del fiscal de la UFI Genérica de turno, Adrián Riveros, quien acudió al lugar.
Inicialmente intervino un negociador, aunque no logró que la mujer desistiera de su actitud. Frente a ello, el fiscal autorizó la acción del grupo táctico GERAS, cuyos efectivos lograron, en una primera instancia, retirarle los elementos peligrosos y, posteriormente, reducirla.
Tras el hecho, personal del 107 la revisó, le suministró un calmante y la derivó al área de Psiquiatría del Hospital Marcial Quiroga, donde fue asistida y entregada a sus familiares.
Al mismo tiempo, se iniciaron las actuaciones correspondientes en la Comisaría 3ra, con jurisdicción en la zona.