A dos meses del crimen de Eduardo Brizuela (32), el hombre que mataron en medio de una gresca ocurrida en el barrio Campo de Batalla, en la localidad de Carpintería, en Pocito, un cotejo de ADN reveló que las manchas de sangre que los hermanos Aballay, principales acusados y únicos detenidos por el crimen, tenían en sus ropas pertenecían a Brizuela.
Crimen de Eduardo Brizuela: un ADN complica aún más a los hermanos señalados como los asesinos
Según confirmó el fiscal de la causa, Iván Grassi, el ADN a los hermanos Cristian y Víctor Aballay dio positivo, es decir que se le encontró ADN de la víctima en las prendas de ellos.
Cómo habría ocurrido el crimen
Los testimonios son coincidentes en afirmar que tanto Brizuela y los hermanos Aballay estaban en la fiesta de cumpleaños de 15 años de la hija de un vecino.
Allí supuestamente los Aballay increparon y quisieron golpear a un amigo de Brizuela. Esto desató el conflicto, supuestamente por simples rivalidades o la propia borrachera. Después, el ahora fallecido y el otro muchacho se retiraron de la fiesta y fueron a un almacén ubicado frente a la plaza. Eran cerca de las 6 de la mañana, cuando aparecieron de nuevo los Aballay y encontraron solo a Eduardo Brizuela en la esquina, de acuerdo a la hipótesis de los investigadores. En esos instantes los dos hermanos se le fueron encima y empezaron a agredirlo. Fuentes judiciales señalaron que la víctima recibió seis heridas cortopunzantes: dos puntazos en la espalda, otro en el pecho a la atura del corazón –este fue el mortal-, un cuarto en el cuello, otro en el rostro cerca de un ojo y, un último, en una rodilla.
Por el tipo de heridas, el forense llegó a la conclusión que utilizaron dos armas blancas. Una puede ser el cuchillo que secuestraron y otra una punta. También existe la certeza de que antes o durante del ataque, los Aballay sustrajeron la riñonera que cargaba Brizuela. Ese accesorio perteneciente a la víctima fue encontrado en un descampado detrás el barrio. Le faltaban algunas cosas y estaba manchado con sangre.
Los detenidos
Ambos tienen antecedentes y cayeron el mismo día. Al primero lo detuvieron en el barrio Ceramista en Pocito. El otro fue apresado en el colectivo de la línea 260, en la intersección de Aberastain y 11, en la villa cabecera de Pocito, intentando escapar. Estaba junto con Luciano Alberto Valle, un amigo suyo, que ahora quedó imputado de encubrimiento, pero que se encuentra en libertad.
Los hermanos Aballay actualmente cumplen seis meses de prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial.