En mayo último, Daniel Chavero oriundo de 25 de Mayo fue condenado a 6 años y 6 meses de prisión efectiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal y violación de domicilio en perjuicio de su expareja. Este caso tuvo un momento insólito porque en un momento de la investigación se hizo una controvertida pericia, al imputado se le midió el pene. ¿La razón?, su defensa dijo que las lesiones provocadas a la mujer eran por el tamaño de su miembro.
Confirman condena por violación en el caso de la pericia polémica sobre el tamaño de sus partes íntimas
Así lo confirmó un tribunal superior. El caso fue insólito, ya que en medio de la investigación la defensa de este hombre solicitó que se haga esta controvertida pericia.
Tras la condena y conocidos los fundamentos del juez Roberto Montilla el 6 de junio, sus abogados defensores la impugnaron. El fallo fue revisado por el juez de Impugnación Daniel Guillen y, tras cuatro meses, este confirmó la misma pena para Chavero. Esta decisión se dio a conocer en las últimas horas, expresaron fuentes judiciales.
El fiscal de UFI CAVIG, Leonardo Arancibia había solicitado 9 años de pena para Chavero.
Durante el plazo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP) -etapa previa al juicio- se vivió este momento insólito. La defensa encarnada por Mario Morán le solicitó al juez que se le midiera el pene con fines periciales, como parte de su teoría defensiva. En aquel entonces, el fiscal Miguel Gay no se opuso a tal medida, pero la caratuló como “bizarra” y el juez de Garantías dio a lugar.
La defensa pretendía demostrar que las lesiones sufridas por la víctima no podían haber sido causadas por el acusado, basándose en la “dinámica copular” y el tamaño de su pene. Sin embargo, la pericia médica descartó esa hipótesis y afirmó que las lesiones producto de una violación pueden presentarse independientemente del tamaño del miembro del agresor.
El ataque sexual ocurrió el 15 de mayo de 2024, cuando Chavero ingresó por la fuerza al domicilio de la víctima, la tiró a la cama y la violó, provocándole lesiones y un sangrado que derivaron en una intervención quirúrgica. La justicia consideró acreditado el relato de la víctima y desestimó la versión de la defensa, que sostenía que la relación fue consentida.