Este miércoles al mediodía se realizó la lectura de la condena contra Esther del Valle Villalobos Rodríguez, en el marco del juicio abreviado por el homicidio de su expareja, Jorge Francisco Cortez, ocurrido en Ullum. El tribunal homologó el acuerdo y fijó una pena de tres años de prisión en suspenso, por lo que la mujer continuará en libertad.
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La sentencia fue dictada este miércoles al mediodía por el juez Juan Bautista Bueno, quien homologó el juicio abreviado y fijó tres años de prisión en suspenso contra Esther del Valle Villalobos Rodríguez por el homicidio agravado en estado de emoción violenta de Jorge Francisco Cortez, ocurrido en 2020.
El angustiante llanto de la acusada del crimen de Ullum y el improperio del abogado de la víctima contra ella: "No se preocupe, él no va a sufrir más".
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La resolución fue adoptada por el juez Juan Bautista Bueno, quien homologó el acuerdo celebrado entre el fiscal Daniel Galvani y la defensa de Villalobos Rodríguez, representada por la abogada María Filomena Noriega. La imputada fue condenada por el delito de homicidio agravado cometido en estado de emoción violenta.
El hecho ocurrió en diciembre de 2020 en Ullum. Según se ventiló durante la investigación, la calificación legal respondió a que se acreditó que Villalobos había sido víctima de violencia de género por parte de Cortez y que, al momento del hecho, actuó bajo un estado de emoción violenta tras una agresión.
El pasado 25 de febrero se había realizado la audiencia en la que se expusieron los términos del acuerdo. En esa oportunidad, la acusada aceptó la pena de tres años de prisión condicional. El juez pasó a un cuarto intermedio hasta este miércoles, cuando finalmente homologó el juicio abreviado.
Durante aquella audiencia se produjo un incidente cuando el abogado querellante, Rodolfo Oliver -representante de la familia de Cortez-, interrumpió la declaración de la imputada. El magistrado le pidió que depusiera su actitud y permitió que la acusada continuara con su exposición.
La querella sostuvo a lo largo del proceso que la víctima era Cortez y cuestionó la versión de la imputada, incluso poniendo en duda sus declaraciones durante la etapa de instrucción. Sin embargo, el tribunal avaló el acuerdo entre las partes y dejó firme la condena condicional.