Como era de esperarse, la causa de Luciana Teresita Bustos Sánchez -la científica del CONICET- condenada a perpetua por ser autora responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo en perjuicio de Marcelo Amarfil, tendrá un round más en la Justicia. Esta vez, porque las tres partes -fiscalía, querella y defensa- apelaron el fallo dictado por el tribunal de juicio.
Científica del CONICET condenada por homicidio; fiscalía busca alevosía y defensa insiste en que se defendió
Tanto fiscalía, defensa y querella impugnaron la resolución del tribunal que la condenó por homicidio agravado por el vínculo. El Ministerio Público Fiscal y la querella solicitaron que se agregue el agravante de alevosía. La defensa insiste en que Luciana Teresita Bustos Sánchez fue la víctima.
El fiscal del caso Francisco Pizarro y la ayudante Gemma Cabrera y el doctor Fleury de la defensoría oficial -querellante- solicitaron que el agravante de alevosía este en la caratula contra Bustos Sánchez; ya que el tribunal de juicio no lo incluyó y solo le pusieron el agravante del vínculo.
Entre los argumentos de por qué debería estar incluido el agravante de alevosía, es que Bustos citó a Amarfil para un encuentro sexual en una zona aislada de Las Chacritas, donde lo habría inmovilizado con muñequeras y vendado con un antifaz, elementos que ella misma habría preparado. En ese contexto, lo atacó con un cuchillo, provocándole seis heridas, una de ellas mortal al cortar la arteria carótida. La víctima intentó defenderse mordiendo el brazo de la acusada y rompiendo las esposas, pero murió pocos segundos después por un shock hipovolémico.
El fallo de primera instancia solo consideró probado el agravante por vínculo, al entender que no hubo certeza plena sobre la situación de indefensión de la víctima. El fiscal sostiene que la prueba, incluyendo pericias forenses, rastros de sangre y testimonios, demuestra que Bustos planificó el ataque para asegurar la muerte sin riesgo para ella, cumpliendo con los requisitos de la alevosía.
Además, Pizarro en su presentación pretende que siga la perpetua, como así también Bustos siga detenida preventivamente.
Cabe destacar que la defensa apeló el fallo, obviamente solicitando que Bustos sea condenada culpable por una calificación menor. Para esta parte representada por Salinas y Olivera, actuó en legítima defensa, ya que fue víctima de un abuso sexual por parte de Marcelo Amarfil.
Para la defensa no existe el agravante de alevosía. Niega que hubiera tal indefensión absoluta. Argumenta que Amarfil reaccionó: mordió a Bustos, rompió las esposas y se defendió físicamente, lo que contradice la idea de un ataque sin posibilidad de resistencia. Ante este pedido de agregar el agravante, la defensa pide que no sea parte.
Se espera que en las próximas semanas se realice la impugnación de sentencia del fallo de Bustos Sánchez. Donde las partes expondrán formalmente sus posiciones. El tribunal ahí será conformado por tres jueces de Impugnación.
El asesinato perpetrado por Luciana Teresita Bustos Sánchez
Esta historia trágica comienza en horas de la noche, del 16 de enero de 2024, cuando Bustos pasó a buscar a Amarfil por su casa. De ahí se dirigieron a comer algo al bar “Hormiga Roja”. Ya siendo la madrugada del 17 de enero de 2024, se fueron para el aeropuerto a bordo de un auto y en calle Pellegrini, en una zona con poco tránsito vehicular, mantuvieron relaciones sexuales.
Ahí Bustos ató las manos de Amarfil con el volante y le puso un antifaz. La víctima no sabía que ocurría en su entorno, creía que era un juego sexual, y ahí fue apuñalado en 6 ocasiones. Amarfil se defendió mordiéndole el antebrazo, se desató como pudo y salió del auto. Pero se desangró y murió en la orilla.
A la 1:40 horas un funcionario policial que pasaba por la zona se topó con Bustos y esta le dijo: “Mi amigo se mató, se mató con un cuchillo”. Le dijo que “venían de un asado y que le dio un brote psicótico”.