El asesino al volante Mario Sánchez, condenado en 2018 por la muerte de su novia y quien en agosto pasado volvió a caer preso por conducir alcoholizado, ahora fue denunciado por maltratador de mujeres. Su expareja lo acusó de agredirla a golpes dentro del mismo penal de Chimbas durante el horario de visita.
Asesino al volante en la calle y golpeador de mujeres dentro del penal de Chimbas
Mario Sánchez, responsable de la muerte de su novia en 2018 y quien en agosto pasado cayó por volver a conducir, encima alcoholizado, atacó a golpes a su última pareja dentro de la cárcel.
Este último hecho sucedió este lunes 14 de octubre dentro del pabellón 7, del Sector I del Servicio Penitenciario Provincial, y los guardias recién tomaron conocimiento cuando la mujer pudo escapar y salir de la celda de Mario Alejandro Sánchez.
El sujeto es un mecánico y corredor en las picadas de autos, pero es más conocido por ser el conductor que causó la muerte de su novia, María Angélica Rojas, la madrugada del 15 de junio de 2018. Esa noche, Sánchez conducía a gran velocidad su auto Volkswagen Bora por la avenida Benavidez en dirección al oeste. A su lado viajaba la chica. Al llegar a la curva del Partidor San Emiliano, el hombre perdió el control del rodado y lo estrelló contra la baranda del puente. El vehículo se prendió fuego. Él logró escapar del rodado, pero la chica no y murió quemada entre las chapas.
En noviembre de 2021, Mario Sánchez fue condenado a 2 años y 3 meses de prisión condicional y 6 años de inhabilitación para conducir. Es decir, se salvó de ir a la cárcel, pero debía portarse bien y no volver a conducir. Sin embargo, el 25 de agosto último lo detuvieron en Rivadavia. Andaba a bordo de una camioneta Toyota, con un carnet de conducir falsificado y encima borracho.
A raíz de este último episodio le revocaron la pena en suspenso que tenía y, a través de un juicio abreviado, el juez de garantías Diego Sanz condenó por segunda vez a Sánchez a 3 de prisión efectiva por los delitos de desobediencia a una orden judicial, quebrantamiento de pena de inhabilitación –no podía conducir durante 6 años- y falsificación y uso de documento público. Fue así que magistrado le sumó esta pena con la anterior, le dejó una condena única de 5 años y 3 meses y lo mandó al penal de Chimbas.
Desde el 27 de agosto que Sánchez estaba alojado en Sector I del Servicio Penitenciario Provincial, pero lo que nadie sabía es que era un violento con las mujeres. Desde hace tiempo hostigaba a su última pareja, incluso la llamaba desde la cárcel y la obligaba a ir a visitarlo pese a que estaban separados, según se conoció este martes.
El lunes 14 de octubre en horas de la tarde ella concurrió a la cárcel a verlo, puesto Sánchez le dijo que necesitaba entregarle unos documentos. El preso la llevó a su celda y después cerró la puerta de rejas con la excusa de que tomarían mates. Fue ahí que la agarró del cabello y la golpeó, incluso habría intentado abusar de ella, dijeron fuentes del caso.
La chica se resistió y gritó, pero los otros presos ni los penitenciarios la auxiliaron, según la denuncia, contaron fuentes del caso. Después logró zafar y escapó hacia el pasillo del pabellón, donde encontró a dos guardiacárceles y les contó lo sucedido.
La mujer de 40 años fue asistida en la enfermería de la cárcel y con ayuda de la Policía la trasladaron a la UFI CAVIG para que radicara la denuncia. Según confirmaron fuentes judiciales, un médico constató las agresiones: la mujer presentaba moretones en distintas partes de las piernas, los brazos, en un pecho, en un pómulo y una oreja.
El caso es investigado por la fiscal Claudia Ruiz Carignano y, en principio, al hombre podrían imputarle los delitos de lesiones y amenazas, agravado por el vínculo y en contexto de violencia de género. Esto complica el futuro de Sánchez, que actualmente cumple esa pena de 5 años y 3 meses de cárcel. Además, semanas atrás su abogado había solicitado el beneficio de la prisión domiciliaria, argumentando que debe asistir a su madre enferma, algo que no estaría acreditado.