La doble amenaza de bomba en la escuela EPET N°1 Ingeniero Rogelio Boero ocurrida este miércoles es una confusión total. Durante la siesta, en un lapso de unas horas, ocurrieron varios episodios. De igual manera, la Justicia ya tiene en claro quiénes fueron los autores de la broma. Los cuáles deberían hacerse responsable y pagar cerca de $4.000.000 por cada procedimiento.
Amenaza de bomba en la Boero: la broma entre amigos que terminó con tres adolescentes bajo la mira y dos operativos millonarios
Lo ocurrido este miércoles es un embrollo. El primer vinculado quedó libre, otro quedó detenido y buscan a uno más. Los detalles.
Los hechos se deben explicar de manera cronológica para que sean entendidos. Pasado el mediodía fue la primera amenaza de bomba en el establecimiento educativo. La fiscal Daniel Pringles de UFI Genérica fue hacia el lugar con los brigadistas y Bomberos. Cuando la situación se normalizó, se pudo comprobar que el llamado había salido del interior de la escuela y estaba identificado el titular.
Cuando se estaba realizando el debido procedimiento para detener al responsable, se realizó otro llamado amenazante en la escuela. El procedimiento se volvió a activar, las autoridades volvieron a presentarse por la Boero. En medio de los trabajos, la fiscal fue notificada que en comisaría 3ra se había entregado un joven de 18 años.
Este chico, identificado como J.P.F, (18) explicó que la llamada había salido de su celular pero no había sido él el autor, sino unos compañeros que le estaban haciendo una broma. Por orden judicial, ese chico quedó en calidad de detenido.
En ese momento, también se dio a conocer que en Tribunales se estaba entregando otro joven junto a su abogado. Este relató lo mismo que J.P.F, manifestando que él dijo, “hay una bomba en la Boero”, pero manifestó que no llamó al 911.
Con esta declaración, la fiscal concluyó que al final J.P.F. -en realidad- fue la víctima de una broma y recuperó la libertad este miércoles por la noche. El otro joven que se entregó en tribunales quedó aprehendido. Y como conclusión, desde la Justicia manifestaron que están en búsqueda de un tercer adolescente.
La segunda amenaza de bomba
Cuando la fiscalía buscaba al responsable del primer llamado, se produjo la otra llamada amenazadora. En este caso se pudo comprobar rápido quién fue el autor.
El llamado también se hizo en el interior de la escuela Boero y el autor fue un joven de 15 años. El mismo quedó a disposición del Primer Juzgado de Menores.