Este martes, Hugo Omar Elizondo y Fernando Delgado, sujetos que habían quedado con prisión preventiva acusados de matar al jubilado César Juvencio Bustos (87), quedaron en libertad; pero de igual forma seguirán siendo investigados. Además, la fiscalía pidió una prórroga de la investigación (IPP) porque están bajo la pista que hay más personas incriminadas, las cuales todavía no han sido detenidas, pero están en la mira.
Libertad para los acusados de asesinar al jubilado Bustos en Rawson: ¿hay un ‘entregador’ libre?
El pedido del fiscal Francisco Micheltorena fue de 90 días hábiles, es decir casi 4 meses para poder investigar las pistas que tienen contra estas personas. El MPF (Ministerio Público Fiscal) señaló que habría más personas incriminadas. Un “entregador”, un posible “campana” y el tercero que habría entrado a la vivienda. Cabe aclarar que la víctima fatal cuando estuvo internado por 72 días luchando por su vida, pudo hacer una seña usando tres dedos ante la pregunta de los familiares cuántos fueron los que lo atacaron.
Cabe aclarar que por ahora solo dos personas han sido imputadas, Fernando ‘Penepe’ o ‘Morcho’ Delgado Recabarren (33) y Hugo Omar ‘Corbata’ o ‘Gringo’ Elizondo (40), por el delito de homicidio doblemente agravado por criminis causa y participación premeditada de dos o más personas.
Estos ahora quedaron libres, la fiscalía expresó que no hay pruebas objetivas contra ellos. Las huellas (incompletas) que se hallaron en la zona del crimen no se han podido establecer que sea de alguno de ellos; como así también las prendas de ropa que fueron secuestradas, no hay ADN compatible de la víctima y ni de los presuntos autores.
Estas personas ahora libres deberán cumplir ciertas reglas de coerción. No deberán entorpecer la investigación y deberán presentarse cada vez que la justicia lo determine, no pueden salir de la provincia, deberán fijar un domicilio (No podrán vivir cerca de los familiares de la víctima) y un número de teléfono para poder contactarse con la justicia.
Tampoco pueden contactarse y evitar todo tipo de contacto con: los coimputados, los testigos de la causa y los familiares y amigos de la víctima.
Tanto Delgado y Elizondo deberán presentarse semanalmente en la comisaría más cercana del domicilio que fue fijado. Si no cumplen con estas reglas, la fiscalía enviará directamente una orden de detención.