Le habían ofrecido acordar un juicio abreviado con una pena de 8 años y 6 meses de cárcel. Pero no quiso. El sanjuanino acusado de abusar de su hijastra venezolana durante años, creyó que podía conseguir la absolución. Por el contrario, el juez Benedicto Correa lo condenó este lunes y le dio como castigo 12 años de prisión.
Condenaron a 12 años de cárcel al sanjuanino que violaba a su hijastra venezolana
El hombre es un sanjuanino de 53 años que también tiene nacionalidad venezolana. Llegó al juicio en la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la situación de convivencia y por la edad de la víctima. Esto último porque empezó a someter a la niña desde que ésta tenía 11 años hasta los 15 años.
Se lo identifica con las iniciales M.I., para proteger a la víctima. El fiscal Daniel Galvani mencionó en la acusación que este sanjuanino -en el último tiempo vivía en Pocito- abusaba de la niña ya en el tiempo en que vivían en Venezuela. El hombre estaba radicado allí desde 2008, donde se casó con la madre de la chica. La niña lo llamaba papá.
La jovencita relató que sufrió abusos desde los 11 años, a través de tocamientos. A raíz de la crisis política y económica en Venezuela, toda la familia regresó a la Argentina y se establecieron en San Juan. Los abusos se agravaron en la nueva casa porque el sujeto comenzó a violarla. Los ultrajes fueron reiterados, según la acusación.
La niña no lo soportó más y a principio de 2019 se lo contó a su mamá. Fue después de una discusión, en la cual increpó a su padrastro: “Papá, digalé”, para que confesara todo lo que hacía.
En esos días, la mamá de la adolescente denunció a su marido y luego éste fue detenido. La semana pasada se inició el juicio en su contra en la Sala II de tribunales por el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la situación de convivencia y por la edad de la víctima. Él negó haber abusado de la chica, pese a los informes, pericias y testimonios que lo complicaban.
Durante los alegatos, el fiscal Daniel Galvani solicitó la pena de 16 años de cárcel, mientras que el defensor, Nicolás Gómez Camozzi, pidió lisa y llanamente la absolución por considerar que no había pruebas para condenarlo. El juez Benedicto Correa dio su veredicto este lunes y castigó al acusado a 12 años de prisión.