Tres policías sanjuaninos fueron acusados de detener de forma ilegal a un comerciante de La Bebida, en Rivadavia, y luego de darle una paliza en los calabozos de la Comisaría 34º. Es por ello que ahora son investigados por la Justicia y, si bien la situación resulta compleja para todos los uniformados, el panorama se oscureció todavía más para uno de ellos. Es que trascendió que tiene antecedentes, pues fue denunciado en una ocasión anterior por un episodio similar.
¿Violento con placa? Un policía acusado de apremios ilegales, con denuncias por el mismo delito
La presunta víctima del ataque habló con Tiempo de San Juan y contó cómo fue el hecho que lo involucró y qué consecuencias sufrió, producto del ataque que supuestamente le propinó. Según detalló Dante Mereles, fue el efectivo Nelson Hidalgo quien le hizo vivir un calvario cuando lo detuvo en noviembre de 2020 y lo agredió, sin razón alguna.
El hombre que sufrió la lesión que le dejó secuelas y lo incapacitó en su mano izquierda aseguró que denunció al uniformado no sólo en la Subsecretaría de Control de Gestión sino también en la justicia penal por dos delitos: lesiones y amenazas. Contó que cuando estaba en la puerta de la casa de unos familiares en el Lote Hogar 24, cerca de las 16 horas, Hidalgo pasó con la camioneta de la Policía, lo vio y se detuvo para dar inicio al abuso de su autoridad.
"Se bajó y me empezó a insultar. Yo no lo había visto antes, pero él que salía con mi ex sí sabía quién era yo. Sabía que había vendido una camioneta hacía poco y me exigía que le diera plata. 'Dónde está la plata', me decía", relató y siguió: "Como yo lo mandé al diablo, me pegó y los otros dos policías que andaban con él también me pegaron".
Una vez estando esposado, acorde su relato, Hidalgo le dio un golpe tan fuerte que le quebró la mano. "Fue una patada dirigida a la cara y yo instintivamente me cubrí, por eso me quebró el dedo que me quedó inmóvil para siempre", expresó.
Mereles dijo que se lo llevaron hasta la Seccional 34º y que además le secuestraron su moto. "Inventó cualquier cosa, me puso marihuana para armar una causa. Yo no fumo ni tomo, ni siquiera. Después dejó asentado que hice disturbios y que quise fugarme en la moto. Cualquier cosa, nada que ver", señaló.
Luego de pasar varias horas tras las rejas, decidió denunciar el supuesto accionar policial y por ello acudió a la entonces Fiscalía Correccional Nº5, donde apuntó directamente contra el Cabo Primero que cumple funciones en la Comisaría 34º. "Hasta una multa tuve que pagar por el secuestro de la moto, sin ningçun motivo, sólo porque a él se le antojó", aseveró.
Aunque creyó que su pesadilla había terminado tras informar en las instituciones sobre lo sucedido, ya que tampoco lo citaron desde la Justicia por los supuestos delitos que había cometido cuando fue arrestado y llevado hasta la dependencia policial, eso era apenas el comienzo.
Es que según detalló, a partir de ese momento, comenzó una persecución sobre su persona. "Me siguió amenazando, me veía y se reía en mi cara, le decía a conocidos en común que me iban a pasar cosas malas y hasta ofreció plata para que le dijeran dónde yo estaba", sostuvo y agregó: "Fue por eso que lo volví a denunciar en Control de Gestión, pero la verdad que nunca pasó nada, al menos que yo supiera".
Acorde indicó, Hidalgo es conocido por obrar de esa manera. "A varios nos ha golpeado y maltratado. Hidalgo se cree poderoso, patotea a cualquiera. Así lo conocen todos en La Bebida, pero nadie se anima a denunciarlo hasta ahora. Yo veo un patrullero y me escondo por miedo de que sea él y que me haga lo mismo", manifestó.
Mereles explicó que a través de la noticias se enteró que Hidalgo -al igual que sus colegas Germán Jofré y Mario Pérez- están bajo la lupa por un procedimiento que habrían encarnado sin ofrecer garantías legales. "Como nunca más supe de lo mío, espero que ahora se haga Justicia y que reciba el castigo que merece", cerró.