A pesar del frío, apostados en un rincón de las puertas de Tribunales, los padres de Brenda Requena, la joven albardonera que fue asesinada por su marido Diego Álvarez, reclamaron justicia por su hija. Conmovidos por el inicio del juicio, pidieron la máxima pena para el imputado por femicidio, procesado por homicidio doblemente agravado, quien podría recibir la prisión perpetua.
El dolor de la madre de Brenda: "Quiero ser la voz de mi hija, quiero gritar justicia"
"Quiero ser la voz de mi hija, quiero gritar justicia", expresó entre lágrimas Laura Requena, la madre de la víctima. La mujer que se hallaba acompañada por Roberto Montaña, el padre, aseguró que no espera ningún perdón de parte de Álvarez ni tampoco de su familia, que también se hizo presente en la sede judicial, aunque se mantuvo al margen y prefirió no hacer declaraciones.
Requena se mostró agradecida por el apoyo que recibió en este tiempo y se refirió a sus nietos, que no sólo se quedaron sin su madre sino también sin su padre, que podría pasar 35 años tras las rejas, como lo impone la reclusión perpetua en este país. "Ellos no saben del juicio, pero presienten todo", señaló la abuela de los dos niños que también resultan víctimas del fatídico episodio.