A 12 horas del lamentable incendio que se desató en una vivienda de Albardón, en el que los daños que se registraron fueron totales ya que las llamas consumieron todo a su paso, todavía se huele el olor a quemado. La escena es devastadora, al igual que el relato que ofrece la madre del jornalero que perdió lo poco que tenía por culpa del fuego.
El esfuerzo de su vida se convirtió en cenizas: así quedó la casa incendiada de Albardón
Entre lágrimas, la familiar de Luis Chena (50) aseguró que el esfuerzo de su hijo se convirtió en cenizas, mientras mostraba cómo quedó la casa prefabricada situada en Suipacha y La Laja, en Villa Alcira. A penada porque no quedó nada, la mujer agradeció que el incendio se provocó cuando no había nadie durmiendo.
Es que el damnificado, que tenía su casa ubicada al fondo de la propiedad donde sus padres tienen su vivienda, se hallaba en la construcción de adelante cuando el evento ser desató. "Menos mal que no había nadie ahí, si no todo habría sido peor, una desgracia. Lo material, aunque cueste, se recupera; otras cosas, no", indicó.
Al lado de la casita que se quemó hay un corral con animales que afortunadamente tampoco resultaron heridos. "Ni el agua que teníamos para los caballos fue suficiente. Por suerte llegaron los bomberos para apagar", sostuvo Marta. Pegado a la casa hay un enorme árbol que sufrió las consecuencias del fuego, pero que -en buena hora- no ardió en llamas. De haber sido así, el incendio habría alcanzado proporciones mayores.
Tal y como lo muestran las fotos, no quedó nada y hasta parte de la vajilla quedó hecha cenizas. "No sabemos qué fue lo que provocó el incendio. Tenemos mucha impotencia porque no pudimos hacer nada, ni tampoco salvar algo. Era muy peligroso acercarse o entrar", dijo y agregó: "Mi hijo se levanta en la madrugada todos los días para trabajar en los parrales y conseguir lo poco que tiene y ahora viene y le pasa esto. Es una desgracia. Siento un dolor enorme".
Para quienes deseen colaborar con la familia afectada, cualquier interesado puede comunicarse al siguiente número de teléfono: 4912367. "Lo que sea que quieran donar va a estar bien porque no quedó nada. Estaremos eternamente agradecidos", expresó la madre.