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lunes 23 de marzo de 2026

EN REDES

"Mataste también a toda mi familia": la cruda carta de un sanjuanino para la asesina de su hermano

Gonzalo Martínez murió después de recibir un ladrillazo en la nuca cuando salía de la casa de su expareja. La mujer quedó en libertad y el hermano de la víctima, a días de cumplirse tres meses del crimen, le escribió una carta.
Por Redacción Tiempo de San Juan

"No tengo la capacidad ni la voluntad de perdonarte nunca, porque cuando mataste a mi hermano, nos mataste también a toda mi familia y a mí". Eso dice parte de la extensa carta que publicó el hermano de Gonzalo Martínez, el chico que fue asesinado de un ladrillazo por su expareja en un lote hogar de Pocito. En el texto que publicó Germán en sus redes sociales habla del calvario que vive la familia a causa del crimen, apunta contra la autora (Gabriela Núñez) y pide Justicia. 

"¿Qué pensabas cuando lo golpeaste por la espalda estando el indefenso? ¿Qué sentiste mientras callabas con un golpe su sonrisa? Yo sentí que me iba a morir de tanto dolor. Fue tan grande la pena que mi alma no pudo habitar más dentro de mi cuerpo y me sentí abatido entre llantos y gritos, sentí un boquete en el pecho a través del cual se drenaron la fe y la alegría de vivir. Ya pasaron más de 2 meses y de mis ojos aún salen millones de lágrimas cuando pienso en él", escribió el hermano de la víctima. 

El crimen ocurrió en la mañana del sábado 2 de octubre, en medio de una discusión en el interior del Lote 12. Martínez, de 25 años, murió en el acto después de recibir un ladrillazo en la cabeza. Si bien Núñez señaló que su intención no fue causarle la muerte, terminó esposada y tras las rejas. Eso fue por cuatro semanas, porque el juez Juan Carlos Caballero Vidal la dejó en libertad bajo fianza, cambiando su calificación de “Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía” a “Homicidio en estado de emoción violenta. 

La carta completa: 

"Quiero decirte que yo creo en la responsabilidad colectiva más que en la personal. La vida de un ser humano puede caer muy bajo si creció en un ambiente adverso, carente de expectativas, de seguridad o de amor. Entiendo que alguien como tú con todas esas privaciones, tendrá muchas razones para no valorar la vida y cometer actos de brutalidad como los que en reiteradas ocasiones se lo hiciste.

En cambio, una buena persona ama la vida y a sus semejantes y creo en eso porque mi hermano Gonzalo siempre tuvo abundancia en todo. Como familia le dimos un hogar lleno de afecto y de valores, donde se sintiera seguro y apreciado. Gracias a su esfuerzo tuvo oportunidades en la vida, que lamentablemente por Vos no las ejecutaba beneficiosamente, algunas las aprovechó al máximo y obtuvo muchas satisfacciones.

le explicamos la importancia de ayudar a los demás cuando fuera posible. Teniendo tanto en la vida, no hay cabida para la violencia y hasta sentimos compasión por quienes la eligen como camino. Sin embargo, aún no he podido sentir ni siquiera lástima por ti.

¿Qué pensabas cuando lo golpeaste por la espalda estando el indefenso? ¿Qué sentiste mientras callabas con un golpe su sonrisa?

Yo sentí que me iba a morir de tanto dolor. Fue tan grande la pena que mi alma no pudo habitar más dentro de mi cuerpo y me sentí abatido entre llantos y gritos, sentí un boquete en el pecho a través del cual se drenaron la fe y la alegría de vivir. Ya pasaron más de 2 meses y de mis ojos aún salen millones de lágrimas cuando pienso en él. Lo extraño todos los días y no se calma la aflicción por su ausencia. Era el mejor hno. que se puede tener, era como mi hijo mayor, mi confidente, mi apoyo cuando estaba afuera por mi trabajo y lo necesitaba por el resto de mi vida.

Por eso, después de todo este tiempo no me canso de luchar por él, inconsolable e incrédulo de su destino.

Ante tanto sufrimiento que nos has ocasionado sin merecerlo, no puedo imaginar lo que piensas de tus acciones. Dejas muerte, dolor y calumnia desde temprano en tu existencia. Tus hijos serán siempre los hijos de a quién asesinaste y cargaras con ese estigma el resto de tu vida. Has obligado a tus seres queridos y compañeros a la indigna tarea de mentir por ti y defender lo indefendible.

En cambio, Gonzalo siempre nos dio muchos motivos para sentirnos orgullosos de él hasta el final. Su vida fue una mezcla de momentos no tan buenos desde su infancia como la de todos nosotros, pero más allá de los obstáculos su era un hombre respetable. Si bien muchos moriremos de manera absurda y carente de significado, mi hermano murió por proteger las vidas de sus hijos ya que vos nunca lo hiciste, exponiéndolos a numerosas situaciones de peligro, violencia como la de esa noche y quien más sabe lo que ellos vivían En eso hay más honor y más amor de los que jamás concebirás desde tu miseria y aunque he intentado perdonarte, no encuentro la manera de hacerlo.

En teoría, tu función era proteger a esos pequeños y darles una vida digna, pensando ahora que le arruinaste la vida a tus propios hijos. Pero recuerda esto siempre: él no te hizo nada, era inocente y estaba indefenso ante tu ataque sin sentido. He investigado acerca de otras personas cuyas vidas fueron también marcadas por una tragedia como la nuestra y pudieron perdonar. En todos esos casos, fue fundamental que no triunfó la impunidad, porque se llegó a la verdad y a la justicia.

Por eso, creo en la responsabilidad colectiva, pero no solo en la que está detrás de tus circunstancias. también en la que permea todos los niveles de esta sociedad, a vivir en un país lleno de gente como tú y como los abogados, jueces que te quieren victimizar, con quienes compartes tu deshonra y de quienes debieras recibir un castigo por el crimen que cometiste; en un país en el que las leyes que no se aplican, las instituciones que no funcionan, Claro ejemplo el llamado "102", el desinterés de una justicia mal llamada Justicia plenamente demostrada, en tratar de disfrazar un asesinato detrás del mal llamado violencia de género, que estabas bajo emoción violenta, cuando tu ataque fue a traición, tus manos quedaran manchadas de sangre inocente. , y no quiero imaginar la vergüenza y el temor de tu familia de tener como hermana a una asesina a sangre fría.

Por el contrario, yo como hermano de Gonzalo me siento profundamente orgulloso de él y quiero que sepas que no tengo la capacidad ni la voluntad de perdonarte nunca, porque cuando mataste a mi hermano, nos mataste también a toda mi familia y a mí".

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