Las pruebas de ADN confirmaron que parte de los restos hallados en la letrina de la casa de Rodeo, son del iglesiano asesinado y quemado en mayo último. Esto compromete a la pareja detenida y acusada del crimen, dado que refuerza la versión sobre cómo mataron a Rubén Quiroga y se deshicieron de su cuerpo. También descubrieron que el hierro que supuestamente usaron para atacarlo, tenía sangre de la víctima.
Confirman que restos hallados en la letrina son del iglesiano asesinado y quemado
Esto podría cerrar el círculo en torno a la investigación que lleva adelante el juez Javier Alonso por el asesinato de Rubén Quiroga (54) y que tiene como único acusados a Luis Montaño (31) y a su concubina Glenda Aciar (23). Es que esos análisis vienen a confirmar la existencia del cuerpo y por tanto del crimen, explicó un investigador.
Esto surgió de las pruebas de ADN que ordenó el juez de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Jáchal, a partir del hallazgo de un perfil genético en restos encontrados en la letrina de la casa de Montaño y Aciar y en manchas de sangre de una barreta. Los especialistas del Laboratorio de Investigaciones Forenses compararon ese perfil con los ADN de los familiares directos de Quiroga y arrojó resultado positivo, señalaron fuentes judiciales.
Esas fuentes revelaron que la prueba científica demostró que parte de una muela encontrada dentro del pozo negro pertenece a Quiroga. Así también, los restos de sangre encontrados en ese hierro corresponden a la víctima.
Esto corrobora la línea investigativa de los policías de Homicidios y del juez Alonso, a la vez que respalda todo lo que supuestamente confesó en su momento Glenda Aciar y que ratificó en la indagatoria. En esa versión reconoció que era amante de Quiroga. Que Luis Montaño descubrió esa relación y la obligó a que citara a Quiroga la noche del 26 de mayo pasado en las afueras del pueblo. Y que cuando éste llegó en bicicleta, su concubino lo golpeó con esa barreta hasta matarlo y luego quemó el cadáver. Ella misma dijo que destruyeron la bicicleta y arrojaron los restos del fallecido en la letrina de su casa ubicada en un callejón próximo a la calle Tiro Federal y Ruta 150, en Rodeo. Además, sostuvo que todo lo hizo Montaño, quien la agredió y la tenía amenazada. Por su lado, Montaño responsabilizó a Glenda Aciar y aseguró que ella mató a Quiroga, que él no hizo nada y solamente la encubrió.