El último lunes 3 de febrero se cumplieron 10 años de la tragedia vial que se cobró la vida de siete sanjuaninos, luego de que un colectivo de la empresa Blanca Paloma volcara en la Ruta 7, a la altura de Laboulaye, en Córdoba. La mujer que perdió a su hija en aquel fatídico hecho, Paula Liuzzi, recordó la pesadilla que le sirvió para ayudar a otros.
A 10 años de la tragedia con 7 sanjuaninos muertos: el crudo relato de la mujer que perdió a su hijita
A una década del siniestro vial en el que murieron Marianela Martín (24) y su hijo Ramiro Salinas (8), Víctor Salinas (33), tío del niño; Rosa Llorca (61) y su nieta Sol Francesca Oviedo, de 4 años, Pabla Mercedes Cuello (46) y Silvia Vadillo (54), Liuzzi confesó que su vida nunca más fue la misma tras el fallecimiento de Francesca.
"Cuesta entender que algo así puede pasar y hay que canalizar el dolor. Personalmente llevé el proceso de duelo como pude, hasta que entendí que iba a tener que convivir con el dolor toda mi vida", sostuvo la representante en la provincia de la ONG que funciona en todo el país, Fundación Estrellas Amarillas.
A la distancia en el tiempo, la mujer que comenzó a colaborar con familias que atraviesan el mismo drama que ella sufrió desde hace 9 años advirtió que lamentablemente los incidentes de esas magnitudes van a continuar sucediendo y ejemplificó con el vuelco del micro en la Ruta 2 del martes último 4 de febrero que dejó dos muertos y, paradójicamente, fue un día después del aniversario de su tragedia. "Además del error humano están los colectivos de dos pisos. Están prohibidos en todo el mundo, menos acá", dijo.
El vuelco ocurrió a las 2.30 de la madrugada, cuando la unidad que había partido desde San Juan se dirigía hacia Necochea. Bajo un diluvio torrencial y sobre una ruta en malas condiciones, el chofer de colectivo perdió el control del vehículo y desbarrancó. Su hija viajaba junto a su abuela que también murió y otros parientes que sobrevivieron. Iban de vacaciones a la playa.
La chiquita era también hija de un conocido jugador de hockey sobre patines, Juan Oviedo, quien además perdió a su mamá en el vuelco. La noticia sacudió a la provincia y enlutó al mundo del deporte.
Tras el siniestro, contó que la empresa de transporte que había sido contratada por la agencia Ducher Viajes nunca ofreció ningún tipo de soporte humano a los familiares. "Lo único que hicieron fue publicar un comunicado que decía que nos comunicáramos con el seguro, que en ese momento tenía un costo de 10 pesos por persona", detalló.
Finalmente, Liuzzi llegó a cobrar 15 mil pesos como resarcimiento económico. "Qué sentido tiene ponerle una cifra a la vida de alguien y más aún cuando esa es la de una niña con un futuro por delante y todo por vivir. Ni un millón ni nada va a calmar el dolor, pero si encima es poco, todo duele más, es como una burla", manifestó.
Resiliencia y solidaridad
La madre que quedó 'huérfana de hijo' y que describió lo difícil que fue para ella superar la pérdida aseguró que, a partir de ello, su preocupación se centró en la contención de aquellas personas que perdieron a un ser querido bajo esas circunstancias. "Después de mucha lucha y de golpear puertas, el Ministerio de Transporte de la Nación creó la Red Federal de Asistencia a Víctimas y a Familiares de Siniestros Viales, un 0800 que ofrece apoyo psicológico, legal, medicinal", explicó.
Como integrante de la fundación que se dedica a concientizar sobre los siniestros viales, Liuzzi pinta estrellas amarillas en cada lugar que hubo una víctima fatal por causa de un incidente. "El objetivo es dejar un mensaje: 'Tené más cuidado, ponete el cinturón, bajá la velocidad que acá murió alguien por imprudencia'", argumentó.
Detalló que ya son cuatro los municipios que aceptaron que haga ese trabajo de prevención en las calles sanjuaninas: "En Rivadavia, 25 de Mayo, Santa Lucía y casi que ya está todo dado para que en Capital, tengo permitido colocar estrellas. Hay mucha burocracia en el medio, ojalá más departamentos se sumen porque es importante alertar".