Hace exactamente 19 días, una joven madre de 35 años se ausentó de su domicilio de Cañada Honda, Sarmiento, y no volvió nunca más por lo que sus familiares decidieron denunciar su desaparición en la Policía e inmediatamente comenzó su búsqueda por la zona, aunque por el momento sin un rastrillaje que de un resultado positivo.
Qué dice la familia de la mujer desaparecida en Sarmiento: su marido está preso
Alicia Díaz fue vista por última vez el 7 de diciembre cuando se marchó de su casa luego de discutir con su pareja, quien quedó detenida bajo sospecha. Acorde a lo que contaron familiares, hubo una pelea entre la mujer intensamente buscada y su marido, identificado como Adolfo Federico Garay, y ella se fue de la vivienda donde conviven.
Aunque indicaron que no es la primera vez que la madre de cuatro hijos (dos mujeres y dos varones) abandona su casa por alguna razón, lo extraño es que no volvió. "Cada tanto se va pero vuelve ahí a los pocos días. Ahora es preocupante porque nadie puede comunicarse con ella, tampoco la vieron ni se sabe dónde puede estar", manifestó una familiar.
Respecto a las sospechas que pesan sobre Garay, quien fue puesto tras las rejas por orden judicial, desde el entorno familiar se mostraron confiados con el hombre porque dicen que fue él quien admitió que tuvieron un entredicho previo a la desaparición. También, aseguraron que se lo vio preocupado y él mismo impulsó la búsqueda.
A juzgar por el hecho de su detención y a pesar de la conducta que tomó, el sujeto está bajo la mira de la Justicia y por ello permanece en los calabozos de la Comisaría 8va.
Díaz se encontraba bajo arresto domiciliario y le quedaban -según dijeron- pocos días para que finalizara el cumplimiento de su prisión. "Es raro. Tenemos miedo que le haya sucedido algo malo porque no vuelve y su celular está apagado. Sus hijos más chicos (de 10 y 13 años) la extrañan, la necesitan", expresó su allegada.
Salvando las distancias con uno y otro caso, la desaparición de Díaz desnuda ciertas similitudes con el caso de Brenda Requena. Quizás fue por esa razón que su pareja fue apresada, aunque por el momento se desconoce si hay pruebas que comprometen a Garay.
La fuerte pelea conyugal, la huída y su posterior desaparición son elementos que encienden las alarmas, esas que tardaron prender cuando ocurrió el femicidio de Albardón. Mientras tanto la familia reza para que los casos no estén ni cerca.