El Quinto Juzgado de Instrucción procesó a Irina Carrión, la joven de 20 años acusada de matar a su bebé de 10 días en agosto de 2016, y abandonar sus restos en un balde de pintura en el fondo de una casa. La mujer tenía rechazo hacia el bebé porque fue producto de una violación realizada por su tío, según la investigación.
Últimos días del juicio contra Irina Carrión, acusada de matar a su bebé
Este martes se presentaron dos testigos. Primero declaró el agente de policía que encontró los restos en el tacho de pintura, que ratificó lo que dijo ante el juez Benedicto Correa, quien llevo a cabo la investigación. Posteriormente, la ginecóloga del Hospital Rawson, Claudia Tapia, confirmó que Carrión estaba en estado de posparto y con un cuadro infeccioso.
El jueves 5 de julio, el psicólogo Rodolfo Bressan, de la Secretaria Social de la Corte, presentará su informe sobre el estado mental de la acusada y luego serán los alegatos.
El testimonio del especialista será clave. El abogado defensor de Irina Carrión, Ismael Hidalgo mantiene que su clienta es inimputable y que el informe tiene contradicciones. Sin embargo, el psicólogo concluyó en su trabajo que la mujer supo lo que hizo y puede ser juzgada.
El viernes pasado, tras la audiencia de presentación, los dos primeros testigos fueron la señora Banega, dueña de la casa en la que hallaron el cuerpo de la criatura, y el médico forense, doctor Cantoni. Este último explicó que el bebé murió por asfixia mecánica.
En los alegatos del jueves, la fiscal Gerarduzzi pediría prisión perpetua para Carrión por el delito de homicidio agravado por el vínculo.