Luego del fallecimiento del joven jachallero Agustín Cataldo, quien agonizó durante un mes tras recibir una golpiza por parte de Mauricio Guevara a la salida de un boliche, el abogado defensor del agresor aseguró que su cliente se encuentra mal por el desenlace de los hechos, pues "nunca imaginó lo que iba a suceder".
Tras la muerte de Agustín Cataldo, afirman que el agresor ''está destrozado''
El incidente se produjo el 10 de junio en la puerta de "La Roca", cuando el sujeto de mayor edad le propinó una piña al más joven, quien cayó al piso y golpeó su cabeza contra el asfalto produciéndole una grave lesión, un derrame cerebral, que lo mantuvo peleando por su vida hasta último momento.
Tal como lo indicó el juez Hugo Quiroga, de la Segunda Circunscripción Judicial de San Juan, el letrado adelantó que su defendido se presentará a la declaración indagatoria este viernes por la mañana y podría quedar imputado por homicidio preterintencional.
El término corresponde a situaciones cuando el agresor actúa con la intención de provocar lesiones a otra persona, con un medio idóneo para ello, pero finalmente le provoca la muerte. Así, se tiene en cuenta la intención –que no es la de matar– y el medio –que no debía razonablemente ocasionar la muerte–.
En un principio, la causa tenía la carátula de lesiones graves y cambió a homicidio cuando murió el muchacho de 18 años. Recién el miércoles llegaron los papeles, con certificado de defunción de por medio, para hacer oficial la modificación.
Sobre su estado de ánimo, Jofré señaló: "Lo que ocurrió fue una desgracia, le dio un empujón que lo derribó con la mala suerte que se golpeó la cabeza y le generó un derrame cerebral que lo llevó a la muerte. No tuvo la intención de matarlo, está claro".
En ese sentido, amplió: "Es un hombre trabajador, un electricista que hoy se ve envuelto en un homicidio. Por todo eso se siente mal, está destrozado".