Por Luz Ochoa
El papá del principal acusado de matar al pibe linchado: ''Ninguna vida vale más que otra''
"No estoy de acuerdo con la justicia por mano propia", espetó de forma lapidaria, Carlos Alba, luego de que su hijo fuera señalado como uno de los principales acusados de la muerte del pibe linchado por robar un celular hace dos meses, en Rawson, al igual que Josué Alexis Rodríguez.
Tras la excarcelación de su primogénito (Carlos Ariel Alba), su padre defendió su honor y, además, expresó su dolor por la familia de la víctima a quienes le dirigió unas palabras.
"Ninguna vida vale más que otra; terminar con una vida así de esa manera, tan cobarde es horrible", manifestó con la voz quebrada el hombre que se solidarizó con la familia de la víctima, Cristian Cortéz. "Estamos muy lastimados por la muerte de este niño, que era casi de la edad de mi hijo. Si nosotros estamos mal, no quiero imaginar como estarán esos padres", agregó.
La causa que tiene la calificación de homicidio en riña, por el fallecimiento del joven delincuente en el barrio Güemes, presenta a todos sus implicados en libertad y, en ese contexto, el padre de uno de ellos rompió el silencio con Tiempo de San Juan y aclaró que su hijo es incapaz de terminar con la vida de otra persona.
"La ley de la vida dice que los hijos deben enterrar a sus padres y no al revés, no quiero ni pensar qué siente la familia que perdió a su hijo. Por eso cuando mucha gente dice que está bien lo que pasó, me da pena y bronca al mismo tiempo porque está mal", manifestó Alba y añadió: "Parte de la sociedad festeja que haya un ladrón menos, pero no es así; todos tenemos derecho a recuperarnos en esta vida si nos equivocamos".
Ante la consulta sobre si hubo algún tipo de represalia por parte de la familia que perdió a su ser querido, Alba contó que no hubo nada de eso e, incluso, confesó que en muchas ocasiones tuvo deseos de acercarse a ella para ofrecer su pésame. "Sé que no puedo por todo el proceso judicial pero si pudiera lo haría, quisiera decirles que lo siento mucho y ojalá las cosas no hubieran sido así", dijo.
Su "calvario" y el de los suyos
Si bien su hijo mayor de tres recuperó la libertad al cabo de dos meses, Alba asegura que ya no es el mismo y que todos los planes que tenía para su vida están truncos. "El 6 de este mes se tenía que presentar para rendir unas materias previas que le habían quedado para terminar el secundario y luego de eso tenía la idea de prepararse para entrar a la escuela de la Policía. Ahora no sabemos qué va a pasar", contó.
Tras permanecer varias semanas en el penal de Chimbas, el padre del joven de 20 años asegura que sufrió mucho la experiencia y con él, toda su familia. "Nunca tuvo entrada en una comisaría, tampoco nosotros, jamás tuvo un inconveniente similar y por eso estamos tan afectados; su mamá está bajo tratamiento psicológico porque no es fácil ver a tu hijo tras las rejas", detalló.
A pesar de que evitó dar algún tipo de versión sobre lo que creen que ocurrió por estrategia de la defensa, que dice no tener acceso completo del expediente por el momento, Alba aseveró que su hijo "no tuvo nada que ver" y amplió: "Esto que pasó ha sido un calvario, somos una familia de trabajo, mis hijos son de estudio; además, él es un ejemplo para sus hermanos y es mi mano derecha como el sostén de la familia".
A la espera de que el juez Benedicto Correa -a cargo del Quinto Juzgado de Instrucción- disponga de más pruebas para dar avance al curso de la investigación, con el objetivo de esclarecer las circunstancias en las que se dio la muerte de Cortéz, sea del lado que les toque vivir la situación, existe un denominador común para todos los involucrados, sin dudas: el dolor.