El juicio contra Juan Ariel Trozzo terminó este viernes con una condena de 11 años por homicidio simple para el acusado de asesinar a Rolando Lara en La Rinconada. La decisión del juez llegó a pesar de que en el último tramo los familiares de la víctima defendieron al imputado y señalaron a otra persona como culpable.
Crimen de la Rinconada: a pesar de los “defensores” condenaron a Trozzo
El sorprendente cambio de actitud de los cercanos a Lara habría sido por presuntas amenazas de Trozzo. Esto fue la conclusión a la que llegó primero la fiscalía y luego los jueces de la Sala II de la Cámara Penal.
El 29 de mayo de 2016 se produjo un crimen que marcó para siempre la historia de La Rinconada, en Pocito. Carlos Lara fue asesinado de un puntazo en el pecho, tras una gresca con varios sospechosos y que dejó a uno solo como el principal autor del crimen: Juan Ariel Trozzo.
Apenas ocurrió el incidente que terminó con la vida de Lara, los familiares de la víctima y otros señalaron a Trozzo como el agresor. Todo parecía claro, incluso porque tendría hasta un motivo para desatar su furia contra el ahora muerto. Es que Lara denunció a Trozzo de haberlo violado mientras estaban en la carcel cumpliendo pena por delitos de robo.
Sin embargo y pese a una confesión en Cámara Gesell por parte de la hermana de la víctima, con lo que se concluyó la culpabilidad de Trozzo, tiempo después la misma familia de Lara acusa a otra persona que también estaba en la pelea fatal del 2016: Diamantino, el cual quedó en libertad por falta de mérito.
Para la fiscalia, el cantar es otro. Más de una de las personas que cambiaron su versión actúan bajo amenaza, con el criterio que en La Rinconada son pocos y se conocen mucho.