Los vecinos de Villa Hipódromo están en shock. No pueden creer que Nelly Elizondo haya muerto de una forma tan cruel en manos de su pareja. Durante 42 años Nelly vivió en el complejo habitacional, donde la tragedia más próxima que se recuerde fue la desaparición de Matías “Yiyo” Villafañe en 1997.
Las amigas de la infancia de la mujer asesinada viven en la zona. En diálogo con Tiempo de San Juan dijeron quebradas que no podían creer que Nelly haya tenido un final tan tremendo y sangriento.
Los que la conocieron, describieron a esta mujer de 61 años como muy activa. Era fanática del folklore, sabía bailar muy bien e iba a competencias en forma periódica. Además tenía una veta solidaria: estaba para todo aquel que lo necesitara.
Una amiga de Nelly, que no quiso revelar su nombre por miedo, contó que era común que juntaran carne para preparar asados a la canasta. A estos almuerzos además de las mujeres, concurrían los hijos.
Sobre el asesino, no se sabía mucho. Lo describieron como un hombre hermético, muy cerrado, que ni siquiera saludaba. Nadie pudo precisar si el asesino era la pareja de Nelly, lo que sí contaron es que el hombre, de profesión albañil, remodeló el frente completo de la vivienda.
El hijo de Nelly fue quien encontró el cuerpo de su madre. El único sospechoso del terrible crimen es Hipólito Orellana, quien confesó el asesinato. El sujeto se encuentra detenido en la Central de Policía, hasta que el juez de turno ordene que declare en Tribunales. Este caso encuadraría como femicidio, el tercero en el año (después del caso de Yamila Pérez y de Leila Rodríguez).