El caso que despertó la conmoción de los sanjuaninos sumó un nuevo capítulo después de que fuentes judiciales confirmaran a Tiempo de San Juan que el resultado del informe psicológico, al que fue sometida la presunta víctima, complicó al portero acusado de abusar sexualmente y embarazar a una alumna de la escuela EPET Nº6 de La Bebida. Es que según la evaluación de los profesionales, su estado psicológico y psiquiátrico es "delicado".
La niña de 14 años, que quedó embarazada producto de las relaciones sexuales que presuntamente mantenía con el conserje del establecimiento educativo al que asistía, declaró en Cámara Gesell y a partir de su testimonio se realizaron conclusiones sobre su estado de salud mental. El contexto es dramático, ya que se trata de una nena -cuya madurez es insuficiente- que lleva en su vientre una vida.
Desde la justicia que investiga, a través del Primer Juzgado de Instrucción donde tramita el expediente, se le dio la intervención a la Dirección de Niñez del Ministerio de Desarrollo Humano para que contenga a la nena y que articule con otros dependencias del Estado, como Salud Pública, en el abordaje de la situación. En ese sentido, cuenta con la asistencia de profesionales que ofrecen acompañamiento.
Si bien las declaraciones de la alumna embarazada en el Centro ANIVI, donde se radicó la denuncia que desencadenó la detención del acusado, son confidenciales, se supo que existirían algunas incongruencias en el relato respecto al tipo de relación que existía entre la menor y el adulto, que de por sí está enmarcada en un delito. Las inconsistencias dejarían en evidencia cierto consentimiento.
Este dato -sumado a la edad de la menor (14)- abre el juego para las especulaciones sobre la imputación que podría recibir el denunciado, pues puede ser procesado por estupro en el mejor de los escenarios para el detenido, ya que se trata de un ilícito con una pena menor, que va de 3 a 6 años de prisión. La otra posibilidad, un tanto más desfavorable para el acusado, se encuadra en el abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, que prevé una condena máxima de 15 años.
Mientras tanto, en plena etapa de instrucción del caso, el juez Benito Ortíz recibe los testimonios del personal que desempeña funciones en la institución educativa, que de forma paralela abrió una investigación sumaria. De esta manera, tanto autoridades como docentes desfilarán por Tribunales para aportar pruebas. Es que una de las cuestiones a establecer es que si dentro de los límites de la escuela se produjeron los presuntos abusos.