La Policía detuvo en su vivienda a Hipólito Orellana, un albañil salteño de 55 años que habría trabajado para la víctima haciendo algunas reparaciones en la casa. El hombre está señalado como el autor del brutal homicidio de Nely Elizondo, quien murió tras recibir un fuerte golpe con un arma afilada en la cabeza.
La investigación desde un principio apuntó hacia Orellana, quien también vivía en Rawson. Por eso algunas horas después del crimen, que ocurrió en las últimas horas del miércoles, personal de Homicidios buscó al hombre en su vivienda.
Orellana todavía tenía en su poder $28.000 que faltaban en la casa de la víctima y un arma blanca manchada con sangre, que sería la que usó para ultimar a la que fue su patrona.
El hijo de la mujer fue a visitarla y cuando entró a la vivienda se encontró con la horrorosa escena de su madre tirada en el piso, en medio de un charco de sangre.