Se trata de Jorge Pereyra, de 38 años, un empleado que trabajaba en el Instituto Provincial de la Vivienda desde hace 11 años. Actualmente está alojado en los calabozos de la Central de Policía, a disposición del Primer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Benito Ortiz. Desde la sección Defraudaciones y Estafas no descartan más denuncias de personas damnificadas por el empleado estafador.
¿Quién es el empleado estafador del IPV que entregaba casas con firmas truchas?
Hasta el momento posee tres denuncias de dos familias. La primera, y por la que empezó toda la investigación, fue de una mujer del barrio Conjunto 7, de Pocito. La segunda y tercera denuncia son de una familia a quien también estafó este empleado con la misma maniobra. Este concubinato vive en el barrio Amed, en Rivadavia.
El estafador operaba con sellos y firmas apócrifas del IPV. Les decía a familias, desesperadas por una vivienda, que les entregaran $2.000 y él se iba a encargar de darles de baja en el sistema -es decir, como que no debían dinero al instituto- y de esa forma se adjudicaban la casa. Luego con los sellos y firmas truchas terminaba por "entregarles" la vivienda.
Todo comenzó cuando, en una recorrida por los barrios, empleados del instituto observan que en la vivienda del barrio Conjunto 7 no vivía la persona a la que le habían adjudicado el hogar. Fue por ello que a quien se encontraba habitándola la citaron desde el IPV para que se presentara con la documentación de la casa.
Cuando esta persona se presenta, desde el establecimiento se dan cuenta que tanto la firma como el sello era totalmente apócrifos. A partir de ahí, tanto el interventor como la familia damnificada realizan una denuncia en Defraudaciones y Estafa.
Personal de esta sección luego de realizar varios allanamientos en el IPV dan con que se trataba de un empleado identificado como Jorge Pereyra, de 38 años. De su oficina le secuestraron gran cantidad de documentación y sellos. De su vivienda, en el barrio Teniente Silva, de Rawson, también le secuestraron otra cantidad de documentos y sellos propios del IPV con los que adjudicaba falsamente las casas.