Por Natalia Caballero
El policía acribillado por un narco en Buenos Aires era sanjuanino: su historia
El cabo Ricardo Porres y el cabo Juan Porres no salían de la tristeza infinita y la desazón mientras viajaban a Buenos Aires desde San Juan a ver su hermano fallecido, Jesús Porres, un joven de 36 años que murió acribillado en San Martín, Buenos Aires, cuando intentó pedirle el documento a cuatro sospechosos que caminaban armados por la Ruta 8. Jesús era sanjuanino, estaba casado, tenía cinco hijos y viene de una familia de policías y gendarmes.
El caso se produjo en horas de la madrugada. Según contó su hermano en diálogo con Tiempo de San Juan una vecina de San Martín llamó a la Policía para alertar que había visto en la calle al asesino de su hijo, armado y circulando con otras tres personas más. Ante el pedido de ayuda, Jesús con su compañero concurrieron al lugar y en la Ruta 8 ambos encontraron a los sospechosos.
Desde la camioneta que conducían les pidieron a los cuatro sujetos que se identifiquen. Esta solicitud fue suficiente para que los acribillen a balazos tanto a Porres como a su compañero. Jesús murió de un tiro en la cabeza minutos después de llegar al Hospital Eva Perón. Su compañero, Gabriel Zárate, también resultó herido en una de sus axilas pero está fuera de peligro.
La Policía logró detener al principal sospechoso del asesinato de Porres, un joven de apellido Villalba, hijo del conocido narcotraficante "Mameluco" Villalba, un jefe narco del partido bonaerense de San Martín, quien está cumpliendo con seis años de prisión por el delito de transporte de estupefacientes. El hijo de Villalba gozaba de salidas transitorias, se tenía que presentar en el Penal de Ezeiza el 28 de enero pero nunca apareció.
La familia Porres es muy conocida en el ambiente policial sanjuanino. Son siete hermanos, de los cuales tres viven en San Juan y cuatro en Buenos Aires. Todos trabajan en las fuerzas policiales: tanto en las provinciales como en las federales. El padre de los siete hermanos, Horacio Porres, es gendarme y fue él quien los contagió. "Uno en la casa veía todo el tiempo el trabajo de las fuerzas de seguridad, veíamos el uniforme, la labor que hacía mi papá y nos inclinamos a trabajar en el servicio", dijo Ricardo.
Ahora la preocupación está puesta en el padre de los hermanos Porres, quien fue operado del corazón el año pasado y esta noticia le destrozó la vida, según sus propias palabras.
Jesús era muy familiero, los hermanos se reunieron el año pasado y la pasaron muy bien. Le gustaba ir a sitios religiosos con su familia. Uno de sus últimos paseos fue a Luján a ver a la Virgen.
"Uno ve por televisión estas cosas y cree que nunca le va a tocar pero lamentablemente te termina afectando. Es una jungla Buenos Aires, uno de mis hermanos se quiere venir porque uno sale pero no sabe si vuelve", terminó diciendo Ricardo, quien hizo el viaje más triste de su vida, el viaje que le dará el adiós final a su hermano Jesús.