Por Agostina Montaño
Socias en el delito: la trama de la estafa con casas liderada por dos mujeres
En 2013 María Laura Carrizo estafó a 30 familias de Caucete a las que les prometía viviendas en un barrio del IPV pero quedó en libertad y este lunes volvió a repetir la maniobra.
En la División Defraudaciones y Estafas ya tienen 20 denuncias y no descartan que haya más, cuando todos se enteren que las casas del barrio en Santa Lucía que prometía Carrizo, nunca les serán entregadas.
Pero la mujer no actuaba sola y este viernes cayó su cómplice: una guardia de seguridad del Hospital Rawson.
Según informaron fuentes policiales a Tiempo de San Juan, la socia en el delito de Carrizo, es una mujer de 30 años e apellido Loaiza.
Aprovechándose de su lugar en el nosocomio y de la confianza que le daba el uniforme, Loaiza, captaba a las víctimas que conocía en el Rawson.
Es que era imposible que Carrizo actuara sola, ya que era bastante conocida por la estafa cometida en 2013 a las familias cauceteras.
En esta oportunidad, Carrizo ofrecía viviendas frente a la Casa de la Cultura en Santa Lucía, en un barrio que está en construcción.
Le prometía a sus clientes que, con un simple adelanto, de 6500 pesos, podían reservar la vivienda y hasta se salteaban el sorteo del IPV.
El gancho era simple, Carrizo decía que era un barrio de PROCREAR que la gente no había podido pagar y que por eso había sido vendido al IPV. Ella, se hacía pasar por empleada de la institución gubernamental y así hacía caer a las víctimas.
Pero Carrizo no contaba con un detalle y es que una de las mujeres que intentó estafar estaba casada con un policía. El agente sospechó del bajo costo para "reservar” la vivienda y consultó con sus colegas de Defraudaciones y Estafas. Ahí se dio cuenta de que Carrizo, era una reconocida estafadora y dio aviso al resto de los damnificados.
Este jueves por la tarde, unas 15 personas le tendieron una emboscada a la mujer y dieron aviso a la Policía de que se iban a juntar con ella en un café céntrico.
Se vivieron momentos de mucha tensión cuando llegó la Policía porque la gente estaba molesta y había varias personas que ya le habían entregado la totalidad del dinero en horas de la mañana.
En ese lugar, los pesquisas secuestraron unos 30 mil pesos pero la estafa alcanzaría los 50 mil.
Este viernes, detuvieron a su cómplice pero los investigadores creen que la red es más grande y no descartan nuevas detenciones en las próximas semanas.