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martes 5 de mayo de 2026

POLÉMICA

Increíble: le depositaron $130.000 por error, los gastó, y va presa

Fue detenida. La denuncia fue hecha en la fiscalía, donde pidieron que se investigue por un posible delito a una empleada pública titular de una caja de ahorro que fue confundida con una cuenta corriente gubernamental. Por Gustavo Martínez Puga
Por Redacción Tiempo de San Juan
El sistema de control bancario funcionó correctamente porque detectó el error a la brevedad. Incluso, originalmente la intención de la entidad fue de no judicializar el problema y le dio a la dueña de la cuenta en la que habían depositado por error 130.000 pesos muchas posibilidades para que devuelva el dinero. Pero ante la negativa rotunda de la "beneficiada”, decidieron pedir la intervención de la Justicia y la denunciaron por el delito de estafa, ya que aún no pueden recuperar el monto de dinero depositado en febrero último. El viernes último salió la orden de detención en su contra a primera hora y fue detenida en horas del mediodía.
La denuncia fue hecha en la Fiscalía de Instrucción N ° 1, a cargo de Daniel Guillén, cuando estuvo de turno en el mes de mayo último. "Hay hechos concretos por los que requerí al juzgado una investigación para determinar la responsabilidad de la dueña de la cuenta”, informó el fiscal.
A ese fiscal se dirigieron las autoridades legales del banco (no se revela qué banco para no entorpecer la investigación), después de descubrir que habían depositado 130.000 pesos en la caja de ahorro de una empleada pública en lugar de hacerlo en una cuenta corriente gubernamental.
Según la documentación judicial, lo que originó la confusión es que ambas cuentas tienen el mismo número: hay un número que identifica a la sede, seguido del 1133/2. La gran diferencia radica en que una es una caja de ahorro y la otra es una cuenta corriente.
Fuentes judiciales identificaron a la dueña de la caja de ahorro como Natalia Rodríguez, quien tendría unos 37 años. La mujer es empleada pública y trabajaría en el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), donde no estaría yendo por una licencia.
De acuerdo a lo que se investigó hasta ahora, el error bancario se produjo cuando se hizo una transferencia de pago de 130.000 pesos desde una cuenta gubernamental a una empresa que se llamaría Frutas Argentinas.
Al parecer, esa empresa habría tenido un problema administrativo para poder recibir el pago, por lo que el banco canceló la transferencia y devolvió el dinero. Pero, en lugar de volver a depositarlo en la cuenta corriente gubernamental, lo hizo en la caja de ahorro de Natalia Rodríguez, la cual tiene el mismo número.
Ese error se habría producido en la mañana del día lunes 23 de febrero último.
De acuerdo a lo denunciado en la fiscalía, la dueña de la cuenta hizo una consulta de los últimos movimientos en el cajero automático y así descubrió que le habían depositado 130.000 pesos.
 
DE $2,85 A $130.000
Aquí se abre un interrogante sobre si la mujer sabía o no que ese depósito fue un error: según consta en la denuncia, al 20 de febrero último –una semana antes del error bancario- la mujer tenía en su cuenta 2,85 (dos pesos con ochenta y cinco centavos). Mensualmente cobra unos 5.500 pesos.
El asunto es que durante los días martes 24 y miércoles 25 de febrero la mujer hizo pagos por un monto de 6.000 pesos con la tarjeta de débito. Y en la mañana del viernes 27 de febrero  se presentó personalmente por la ventanilla del banco, donde retiró los 124.000 pesos restantes.
Para concretar esa operación, por disposición del Banco Central, le pidieron que completara una  declaración jurada, tal como se exige para extraer montos superiores a los 40.000 pesos.
Allí ella dijo que el dinero provenía del cobro de un seguro. Nunca especificó cual, ya que la declaración jurada no pregunta nombres de empresas ni otros datos más específicos.
"En ese punto es que la mujer habría incurrido la figura delictual de la estafa, tal como lo prevé el artículo 172 del Código Penal. Tal vez, si no hubiera mentido, el presunto delito podría haber sido una estafa atenuada, prevista en el artículo 175, inciso segundo”, explicó el fiscal Guillén.
Para concretar el pago, en la Tesorería verificaron que la firma de la mujer era la misma que tenía registrada el banco y autorizaron el pago por ventanilla porque, hasta ese momento, para el banco no había ninguna irregularidad.
El efectivo se entregó en 12 fajos de 10.000 pesos cada uno. Más otros 4.000 pesos.
Por ahora no se sabe si fue o no una coincidencia, pero la mujer se adelantó al procedimiento de control de arqueo del banco al retirar el dinero el día viernes, ya que el control se hace el día lunes porque es el primer día hábil siguiente, según se dejó constancia en la denuncia recibida en fiscalía.
Detectado el error, desde el banco ubicaron a la dueña de la caja de ahorro, le informaron de la equivocación y le pidieron que devolviera el dinero porque había incurrido en un "enriquecimiento sin causa”.
Todo fue mediante cartas documentos. La mujer respondió que no tenía nada que devolver, que no se había enriquecido y que el dinero era del cobro de un seguro.
Desde entonces todo quedó en manos de la Justicia. El banco intenta recuperar los 130.000 pesos que mal administró de una cuenta gubernamental. Y la mujer dice que son de ella y que no los devolverá. De hecho, hasta ahora no lograron que lo haga.

 Estafas y penas
El artículo 172 del Código Penal Argentino estable una pena de prisión que va de 1 mes a 6 años para el que "defraudare a otro con nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negociación o valiéndose de cualquier otro engaño o ardid”.
El artículo 175, inciso segundo, el que podría haber incurrido la mujer si no se valía de una declaración jurada, dice: "Será reprimido con multa de 1.000 a 15.000 pesos ´el que se apropiare una cosa ajena, en cuya tenencia hubiere entrado a consecuencia de un error o de un caso fortuito´.

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