ver más

miércoles 6 de mayo de 2026

A 19 AÑOS DEL CASO MARÍA ROSA

El crimen sin tiempo

El 2 de junio de 1996 la psicóloga desapareció. En el ´99 un tribunal absolvió a su marido y a su cuñado y ordenó investigar el crimen y a una veintena de funcionarios, entre ellos 8 policías. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Gustavo Martínez Puga

A 19 años del crimen de la psicóloga María Rosa Pacheco de Balmaceda (34), la Justicia sanjuanina nunca pudo dilucidar quién fue el autor del terrible asesinato y, mucho menos, desentrañar el móvil.

A pesar de que en el juicio al marido y al cuñado, el ingeniero Juan José Balmaceda y su hermano Jorge, respectivamente, se ordenó investigar por falso testimonio a una veintena de personas (entre ellas ocho policías que participaron de la investigación), eso tampoco eso evolucionó.

Mucho menos el origen del crimen, lo que también el tribunal ordenó investigar. Esos mandatos recayeron sobre el Primer Juzgado de Instrucción, el que estaba de turno al momento del fallo y por entonces estaba a cargo de Leopoldo Zaballa Pringles.

Ese tribunal de la Sala III de la Cámara Penal emitió un fallo dividido: al voto del juez José Domínguez adhirió Héctor Fili y así se resolvió que no habían pruebas suficientes para achacarles el crimen a los hermanos Balmaceda, quienes fueron absueltos. En contra de eso votó Ricardo Conte Grand. Todo ellos ahora están jubilados.

Así, la pata pasional por el crimen de la psicóloga quedó agotada después de que los hermanos Balmaceda se pasaron dos años en prisión por la investigación que había encarado el entonces juez Juan Agustín Lanciani, en el Segundo Juzgado de Instrucción.

TRES FRENTES

Lo que nunca la justicia sanjuanina hizo con profundidad fue investigar los otros tres frentes: los laborales. María Rosa trabajaba como psicóloga en el Centro Caminos, en ese momento el único centro privado de recuperación de personas que sufrían adicciones, el cual recibía subsidios desde la Nación para asistir a las personas en los tratamientos.

El segundo frente que no se investigó fue el trabajo que María Rosa tenía por las mañanas, como asesora en el Programa de Inversión en el Sector Educativo (PRISE), a través del cual la provincia recibía fondos millonarios del Banco Mundial para la refacción de escuelas.

Finalmente, el tercer frente que no se tocó fue el del ex Sanatorio Almirante Brown. María Rosa desapareció el 2 de junio de 1996, a las 22.30 horas, cuando salía de cuidar a su madre y se dirigía a su Renault 19 color rojo estacionado sobre General Paz.

Era una noche fría y el edificio estaba custodiado por una agencia de seguridad privada que regenteaba Rubén Buffano, un hombre con pasado oscuro en la última dictadura militar: donde se desempeñó en el Batallón 601 de Inteligencia y fue juzgado por pertenecer a un grupo de tareas que secuestró empresarios para extorsionar a sus familias.

El auto de María Rosa apareció quemado cerca del Dique de Ullum. Sin sus gomas. Y parte de los restos de la psicóloga, su cráneo y parte de sus papeles, aparecieron quemados a la vera de la Ruta 40 en el cerro Villicum. A éstas últimas evidencias se llegó por un llamado anónimo a Canal 8 San Juan: indudablemente alguien quiso dejar en claro que María Rosa había sido asesinada y no estaba desaparecida.
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar