"Mi madre es una mujer mala, hace cosas feas, brujería", ésta fue la excusa que dio Marcelo Rojas, el hombre que fue denunciado por su propia progenitora del abuso sexual de una menor de 11 años.
Este martes en la Sala II de la Cámara Penal el acusado amplió su declaración indagatoria y explicó por qué su madre lo denunció al descubrir que convivía en la misma casa con su esposa, su amante, y 17 niños que criaban entre los tres.
Marta Ceballos es madre de Rojas y en 2012 denunció a su propio hijo y sus dos nueras por abuso sexual de una nena de 11 años que era hija Mabel Páez, amante de Rojas.
Elena Gonzáez y Mabel Páez, las dos mujeres acusadas, ya habían declarado el lunes y este martes fue el turno de la pareja de ambas.
El hombre negó todas las acusaciones en su contra y además sorprendió al juez al asegurar que su madre es "bruja" y que la nena de 11 años presentaba signos de violación porque tenía un "noviecito".
Cuando las partes quisieron indagar más al respecto Rojas no pudo explicar quién era ese supuesto novio, dónde vivía, ni como se llama. Sin embargo, el examen médico fue contundente y terminó de probar el abuso sexual sufrido por la menor.
Además, el acusado aseguró que la relación que mantenía con su esposa y su amante, quienes convivían con él en la misma casa, le parece perfectamente "normal".
El juicio contra González, Páez y Rojas continuará el lunes próximo en la Sala II de la Cámara Penal y ya se acerca el momento de los alegatos y condena. Los tres acusados están imputados por el delito de corrupción de menores en concurso ideal con abuso sexual.
EL ABERRANTE CASO
Marta Ceballos es la madre de Rojas, principal acusado, y fue quien radicó la denuncia el pasado 24 de agosto de 2012. Según consta en los expedientes de la causa, la mujer se sorprendió un día al llegar a visitar a su hijo y descubrir que en el baño se duchaban juntos el hombre, su amante y una de las hijas de 11 años de la mujer.
Fue entonces cuando Ceballos le preguntó a Páez qué era lo que estaban haciendo, a lo que la mujer, muy despreocupada, le respondió que nada más estaban bañándose, asumiendo el hecho como si se tratara de algo completamente normal.
Pero esta no sería la única escena extraña que la madre del presunto abusador tuvo que observar ya que al tiempo volvió a la vivienda y encontró a Rojas durmiendo con su hijastra, desnudo, en la misma cama. Según declaró la mujer, cuando dio su testimonio, al preguntarle a la madre de la menor, una vez más, qué era lo que pasaba ésta le dijo "es que es el único que sabe cómo bajarle la fiebre”. Esta fue la gota que colmó el vaso e hizo que Ceballos radicara la denuncia implicando a su propio hijo y a sus dos ‘nueras’.
Peor fue la sorpresa de los trabajadores sociales al llegar al lugar y descubrir que en esa pequeña vivienda habitaban 19 personas y la relación que mantenían los adultos del hogar.