Desde la institución, lograron disolver el conflicto entre las dos niñas, que participaron de una reunión con sus respectivos padres y autoridades del Ministerio de Educación, y llegaron a un acuerdo.
“Estoy muy conforme porque las chicas se arreglaron, y no sancionaron a ninguna de las dos”, explicó Ester Soria, madre de la alumna golpeada.
Además contó que el diálogo con los papás de la otra menor fue muy bueno y que como castigo ambas deberán hacer un trabajo sobre violencia escolar y exponerlo ante sus compañeros, pero que afortunadamente las peleas no continuaron y las chicas prometieron no agredirse más.