Por Ana Paula Zegaib
Secuestros virtuales: la mayoría de los detenidos son remiseros
Siempre se tuvo la idea que este tipo de llamados solían efectuarse por internos desde el interior del Servicio Penitenciario Provincial. En ese entonces solían llamar y solicitar cargas de tarjetas telefónicas a los números celulares desde los que llamaban, o dinero a depositar en algún lugar en particular. Respecto a esto, el comisario Olivares destacó que las llamadas extorsivas realizadas por los presos comenzaron a reducirse cuando la empresa Telefónica puso el servicio en el que una operadora avisaba que la llamada que se recibía estaba siendo efectuada desde el Penal de Chimbas.
Pero eso cambió. Ahora la mayoría de los secuestros virtuales son efectuados mayormente desde afuera del Penal con diferentes tipos de engaños con la finalidad de obtener dinero abusando de la inocencia, el nerviosismo y el factor sorpresa sobre las víctimas.
La Policía de San Juan intervino en 27 casos desde enero hasta lo que va de junio del 2014. Sólo en el mes de enero hubo 14 casos, en febrero fueron 5, y tanto en abril como en junio hubo 4 casos de los que se tomó conocimiento.
En cuanto a denuncias formales, en lo que va del 2014 hubo 8 hechos de este tipo que tomaron forma legal mediante denuncias por estafa y 4 por extorsión, en los 12 casos fueron realizadas por teléfono. Durante el 2013 hubo 8 denuncias por extorción y 12 denuncias por estafa, dando un total de 20 en el año.
El jefe del Dirección Judicial, comisario Walter Olivares, explicó también que “hay un rango de gente que no efectúa denuncias o corta el teléfono directamente a los supuestos secuestradores y estos son los casos que no están tenidos en cuenta por nuestras estadísticas”.
Generalmente las llamadas se han realizado a los teléfonos fijos de las casas y no a celulares. Otro punto en común es que generalmente son durante la tarde-noche o la madrugada, describieron desde la policía.
Los engaños generalmente tienen que ver con un familiar directo que supuestamente está en problemas. “Se hacen pasar por el hijo de quien atiende o dicen que tienen al hijo secuestrado. Hay casos donde han dicho ser amigos de los hijos para hacer creer que van a buscar dinero para darle al supuesto hijo que está en problemas”, describió Olivares.
Hubo llamados en los que la gente cayó, otros en los que la policía intercedió haciéndose pasar por víctimas para detener a los malvivientes y otros en los que directamente las víctimas “se avivaron” y cortaron el teléfono. Todos los testimonios coinciden en que el factor común es hablar rápido y poner nervioso a la víctima.
LOS QUE SIGUIERON LA CORRIENTE
Dos casos se conocieron en los últimos días en los que las víctimas se “avivaron” del engaño en el que estaban cayendo y decidieron actuar para atrapar a los bandidos.
El primero de los casos sucedió en el barrio Güemes, Rawson, donde dos ancianos estaban siendo engañados por una persona que decía tener al hijo de la pareja. Personal de la Brigada Sur fue avisado por otra persona que estaba en la casa y rápidamente armaron el operativo, incluso disfrazándose de policías, para que los delincuentes cayeran.
Otro caso sucedió en el barrio Hualilán, donde el vecino Oscar Aballay recibió un llamado y se hizo pasar por un hombre mayor que caía en la trampa de los malvivientes al teléfono fijo de su casa. El chico pactó entregar una suma grande de dinero a los malvivientes en el cruce de Ruta 40 y Benavidez y finalmente fue hasta el lugar con la policía. Una moto, tras dar varias vueltas por el lugar, se detuvo a recoger el supuesto bolso con dinero y fue aprehendido por personal policial.
Consejos
*No permitir que los niños atiendan los teléfonos fijos porque, con la inocencia que los caracteriza, pueden aportar datos que luego sean usados para engañar.
*No entrar en desesperación e intentar interpelar al supuesto secuestrador. En todos los casos son ellos quienes preguntan y terminan sacando datos “de mentira-verdad”. La policía recomienda preguntarle datos precisos a quien habla de un secuestro.
*Antes que nada, llamar al familiar supuestamente secuestrado y confirmar si realmente está en peligro. Además, llamar a la policía.
*Explicarle a los adultos mayores de la familia qué hacer y cómo actuar en caso de ser víctimas de un llamado.
Sonia, una de las víctimas: “estaba a punto de caer”
Sonia fue víctima de un llamado engañoso. En su caso le dijeron que tenían a su hijo Marcos y la camioneta en la que circulaba, secuestrados. La mujer cayó en el engaño y estaba actuando según los pedios del ladrón, cuando afortunadamente otro de sus hijos se percató de lo que sucedía, llamó al supuesto secuestrado y le avisó a su madre que todo era una mentira.