Aparentemente los sujetos ingresaron por un patio trasero de la escuela donde se encuentra la casa del sereno que cuida el edificio, es por eso que no se explican cómo puede ser que el hombre no haya oído nada.
Según fuentes del establecimiento, los ladrones no buscaban los microscopios, sino químicos pero no pudieron abrir la puerta en donde se encontraban las sustancias, por lo que decidieron llevarse lo primero que encontraron.
Los dos microscopios sustraídos tenían un gran valor para el colegio ya que uno era de bronce y lo habían traído del museo para restaurarlo y el otro era el utilizado por los alumnos, un microscopio de alta gama.
Es por esto que la Policía Científica de San Juan acudió a la escuela para recabar pruebas. Sin embargo, las primeras versiones de los docentes indican que se podría tratar de alumnos de la institución que conocían los movimientos.
Aún intentan explicarse determinar cómo fue que el policía que cuida el establecimiento y el sereno no vieron nada.