La división Criminalística analizó algunas de las características del sujeto encontrado sin vida y a su vez de la escena del crimen, por lo que la carátula del caso no fue la del suicidio, tal como se creía al principio.
Fuentes policiales confirmaron que el sujeto de 19 años tenía un balazo en la sien, con orificio de entrada del lado derecho y de salida por el sector izquierdo. Hasta ahí responde a la hipótesis del suicidio, pero hay otras pistas que hacen ruido en el caso. El arma estaba a unos siete metros del cadáver y del lado izquierdo del cuerpo, es decir del otro lado de donde ingresó la bala en el cráneo.
A su vez, según comentaron desde la policía, las manos del sujeto no respondían a lo que se denomina “espasmo cadavérico” que en los casos de suicidio generalmente se encuentran los cadáveres con las manos cerradas, con la forma de empuñar el arma.
El sujeto estaba tirado en el suelo de cubito dorsal, es decir de espalda al piso. Las pericias continúan para determinar qué fue lo que pasó en las últimas horas con vida del sujeto.