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lunes 11 de mayo de 2026

DECISIÓN DEL JUEZ ADÁRVEZ

Sobreseyeron al policía que mató a un joven en Pocito

El caso había despertado mucha polémica por la forma en que se produjo la muerte en el barrio Teresa de Calcuta, Pocito. La investigación judicial determinó que el oficial obró legítimamente. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

Finalmente, el oficial Marcelo Tobar (27) fue sobreseído por el homicidio de Carlos Hidalgo (19), ocurrido al mediodía del domingo 1 de diciembre último, en medio de una revuelta vecinal ocurrida en el barrio Teresa de Calcuta, en Pocito.

Así lo decidió el juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, quien ordenó poner en libertad al policía que estuvo detenido en los calabozos de la Central de Policía.
“Todavía no se sabe cuál será el nuevo destino del uniformado, ya que es seguro que no lo enviarán nuevamente al puesto policial del barrio Teresa de Calcuta”, precisó el abogado defensor del policía, Gustavo de la Fuente.

En aquel barrio fue donde se produjo el fatal y polémico desenlace que terminó con la vida de uno de los jóvenes que protagonizaban una pelea entre vecinos. Allí, el oficial Tobar y un compañero que hacían guardia en el puesto policial, intervinieron para evitar el enfrentamiento vecinal. Al ver la policía, las familias de la disputa se unieron y arremetieron contra los dos policías.

TESTIGOS CLAVES

En base a tres testigos, y a las muestras digitales tomadas de la pistola del policía, el juez Adárvez determinó que el oficial Tobar obró legalmente al disparar contra el joven de 19 años. Y lo sobreseyó al calificar el hecho dentro de los actos correspondientes a un miembro de la fuerza de seguridad pública.

Esos tres testigos dijeron que, en medio del enfrentamiento entre las familias de la pelea y los dos policías, Carlos Hidalgo atacó por la espalda al oficial Tobar; lo tiró al piso y le quitó el arma reglamentaria, una pistola 9 milímetros; corrió unos metros; se dio vuelta y con ese arma le apuntó a los policías y a la gente que se había concentrado en el lugar. Luego el peritaje determinó que la pistola de Tobar tenía las huellas digitales de Hidalgo y, además, que la misma había sido revolcada en la tierra, lo que prueba la versión de que se la quitaron en el suelo al policía.

Fue en medio de esa acción de Hidalgo apuntando al tumulto, según los testigos, que el oficial Tobar tomó su itaca y le disparó balas de goma a Hidalgo, con la intención de reducirlo y evitar una tragedia mayor. Al parecer, la corta distancia fue fatal: los perdigones que le impactaron en las costillas del costado derecho le terminaron provocando heridas mortales. Hidalgo murió por esas heridas.

POLÉMICA

En un primer momento, el accionar del oficial Tobar despertó mucha polémica: los vecinos aseguraban que disparó a quemarropa contra el joven Hidalgo. Ante esa situación, el policía fue detenido y sometido a una investigación judicial.

Pero, con el paso de los días, la situación cambió con la aparición de testigos imparciales a la pelea entre las dos familias polémicas del barrio Teresa de Calcuta: los Reyes y los Palomo. El joven fallecido pertenecía al bando de esta última. Incluso, después de su muerte, la bronca no terminó entre esos dos bandos y hasta hubo dos casas quemadas por venganza.

Calmadas las aguas, fueron los mismos vecinos del barrio, ajenos al mundo de la delincuencia, los que atestiguaron a favor del oficial Tobar. Y así fue que se pudo probar que el policía actuó correctamente.




Tres testigos dijeron al juez que el joven fallecido fue el que atacó al policía, quitándole su pistola y apuntándole a él y a los vecinos.

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