Otro sacudón a un bebé levanta polvareda
Uno de los jueces tiene en la mira a la madre, de 24 años, y al padre, de 18 –sus identidades no se revelan para cuidar a la beba-. En el marco de la investigación penal para determinar el origen de las lesiones graves que sufrió la bebita, el juez Guillermo Adárvez ordenó una serie de medidas para ver si esas lesiones fueron o no producidas por sus primerizos padres.
Es que la bebita llegó al hospital Marcial Quiroga con manchas en el costado derecho de su cabeza. La madre dijo que era porque se había caído de la cama. Los médicos no le creyeron, por una razón lógica: es prácticamente imposible que un bebe de dos meses tenga fuerza suficiente como para dar vuelta su cuerpo por sí solo.
Y tenía los efectos típicos del Síndrome del bebe Sacudido: le detectaron que tenía hemorragia retiniana (un derrame en la zona ocular que sobreviene de un golpe) y hemorragia subaracnoeidea (una consecuencia típica del golpe en la cabeza de un anciano).
Estado calamitoso
Ante esas consecuencias, y como la beba sufría convulsiones, le dieron intervención al Servicio de Neurología. Allí determinaron que no evidenciaba alguna patología y que esas consecuencias podían ser por un zamarreón.
Pero eso no era todo. Según el informe médico, la beba estaba anémica, mal aseada, irritable y deshidratada. También descubrieron que había sido pellizcada en un pie y en un brazo.
Inmediatamente los médicos le dieron intervención a la Seccional Trece, de Rivadavia. Y la derivaron al hospital de niños Juan Carlos Navarro, debido a que está mejor equipado para este tipo de situaciones.
Allí la internaron en Terapia Intensiva. Y desde entonces, el 15 de julio, está en ese lugar. El último parte decía tenía afectada la motricidad en su costado derecho. Más allá de eso, su recuperación fue favorable y ya no hace falta que esté en cuidados intensivos.
Pero los médicos desconfiaron en derivarla a terapia intermedia, debido a que la seguridad en ese ámbito no es tan estricta y temían que los padres se la fueran a llevar. Por esa razón, y porque la beba se amamanta, el juez Adárvez ordenó que el cuidado en terapia intensiva estuviera bajo la responsabilidad de la madre y de la abuela materna.
La investigación
Aún los investigadores no han podido determinar quién habría zamarreado y provocado las lesiones graves a la beba, lo cual es un delito no excarcelable. En la mira están la madre y el padre, quienes están en libertad.
La madre, en caso de no haber sido la autora del zamarreón, por lo menos habría incurrido en un encubrimiento agravado, ya que dijo que la beba se había caído de la cama y las consecuencias de la lesión la contradicen. Por lo tanto, estaría encubriendo a alguien.
El padrastro no registra antecedentes penales. Pero la justicia ya tiene algunos datos que lo definirían como una persona violenta y sospechan que podría ser el autor material de esas lesiones graves.
Por un lado, un policía de la Seccional Trece que intervino en el caso, alertado por los médicos del hospital Quiroga, dijo conocerlo como una persona violenta por algunos hechos en los que habría intervenido en Pocito. Por otro lado, la madre de la niña fue sometida a un examen médico en la Central de Policía y allí le descubrieron que tenía algunos hematomas típicos de un maltrato.
Ahora resta que el juez Adárvez determine si la madre y el padre tienen o no responsabilidad penal en las lesiones que sufrió la beba.
Dónde llevarla
En forma paralela, el juez de Menores Jorge Toro tomó medidas para conocer el entorno de la menor y definir un lugar seguro para llevarla a la hora de sacarla del hospital de niños Juan Carlos Navarro.
Como los médicos le informaron que ya estaba en condiciones de salir de ese lugar, el magistrado quiere asegurarse que la menor vaya a un lugar seguro mientras dure la investigación penal.
Por ese motivo le dio intervención a la Dirección de la Niñez, para que las asistentes sociales encuesten el vecindario de Concepción en el que vivía la pareja con la beba.
También está previsto que los profesionales de la justicia de Menores le hagan estudios psicológicos a la madre: quieren saber si la progenitora está en condiciones mentales de criar a su hija.
Específicamente estudiarán si tiene o no algún problema y también evaluarán su nivel cultural, para ver si le brinda a la beba las condiciones mínimas que necesita para criarse sana y salva.
El caso de la niñera
El viernes 29 de junio se conoció otro caso de un bebé, también de dos meses, que había sufrido el Síndrome del bebe Sacudido. Ese caso fue investigado por el Segundo Juzgado de Instrucción, después de que los padres llevaron al bebe a una clínica privada y quedó en terapia intensiva. Cuando les informaron que tenía lesiones graves por un sacudón, denunciaron a la niñera que habían contratado para cuidar al niño. El 3 de julio el juez Pablo Flores ordenó detenerla y la excarceló a la semana. Tras ser liberada, la niñera (foto) hizo declaraciones periodísticas para responsabilizar públicamente a la madre del bebe: “Para mí fue la madre la que le hizo algo porque la tenía cansada de tanto que lloraba”, dijo la joven a Diario de Cuyo.
Síndrome
El Síndrome del bebe Sacudido se le denomina a los típicos zamarreones que sufren los bebes que lloran ininterrumpidamente y son sacudidos bruscamente por sus progenitores o cuidadores. En el 80 % de los casos, eso les provoca hemorragia retiniana.
La mayoría de las veces ocurre en bebes lactantes. Otra particularidad es que son bebes que tienen un tamaño desproporcionado entre el tamaño del cráneo y el de su cuerpo. Y también suelen tener débil los músculos del cuello.