Un aspirante en Barreal tenía un arma sustraída en Gendarmería Nacional
Se trata de una pistola 9 milímetros que integraría una partida de armas reglamentarias que fueron hurtadas –tomadas ilegalmente sin el uso de violencia- del cofre donde guardan las armas en el Edificio Centinela, en Capital Federal.
Las autoridades de Gendarmería Nacional denunciaron ese hecho en el Juzgado en lo Criminal y Correccional N°11, a cargo del juez federal Claudio Bonadío (ver recuadro). Y desde el 30 de julio último, la pistola hallada en Barreal tenía un pedido de secuestro a nivel nacional.
Por ese motivo es que hay una investigación en todo el país que apunta no solo a recuperar las armas hurtadas, sino también que se trata de saber quiénes las tomaron y dónde fueron a parar.
Hay un dato clave que preocupa en el juzgado de Bonadío: como la Gendarmería Nacional es una fuerza de seguridad que actúa en áreas de frontera, quieren saber si están en presencia de un tráfico ilegal para comercializar armas de guerra que pertenecen al Estado Nacional.
En la provincia se originó una causa por tenencia de arma de guerra contra el aspirante a gendarme. Esa causa empezó a ser investigada por el juez Maximiliano Blejman, del Cuarto Juzgado de Instrucción. Pero cuando saltó el pedido de secuestro del arma hallada en Barreal, se confirmó que había una investigación penal anterior a cargo del juez porteño Bonadío.
Así fue que Bonadío le pidió a Blejman que se inhibiera por tener la investigación original.
El arma fue peritada en San Juan y se comprobó que funcionaba correctamente y que era la misma que tenía pedido de secuestro nacional. Ahora la Corte de Justicia autorizó que esa pistola hallada en Barreal sea llevada a Buenos Aires para ser entregada en la mano al juez federal Bonadío.
Cómo apareció
Todavía no se sabe con precisión cómo llegó la pistola hurtada del cofre del Edificio Centinela a las manos del joven correntino que vive en una casa de barrio en Barreal. Lo concreto es que el caso se descubrió por una bravuconada.
Sucede que un joven correntino, que cumplirá 20 años el 19 de octubre próximo, al que fuentes judiciales pidieron reserva de identidad, usó la pistola para intimidar a un grupo de muchachos que pasaban por la calle.
La intimidación se produjo mostrándoles el arma desde el interior de la casa de barrio.
Esos muchachos fueron a la sede del escuadrón de Gendarmería en Barreal, donde hay un centro de formación de esa fuerza de seguridad nacional, y pusieron en conocimiento de la situación al jefe. Éste funcionario le pidió que hicieran la denuncia policial y también que le identificaran al aspirante que los había amenazado.
Tras un extenso diálogo entre el aspirante y el jefe de Gendarmería, el joven correntino primero dijo que había tirado el arma a un canal, luego que le había tirado al río y, finalmente, admitió que la había tirado arriba del techo de la casa. Y, efectivamente, allí fue donde la encontraron.
Así fue que el arma llegó al juez Blejman, después de que las mismas autoridades de Gendarmería dieron aviso a la Policía. Y ahora la pistola 9 milímetros terminará en las manos del juez federal Bonadío.
Tres datos claves sobre Bonadío
Represores
Claudio Bonadío es quien tiene bajo su responsabilidad la investigación judicial por la increíble evasión de los represores Jorge Olivera y Gusto De Marchi, condenados en San Juan por delitos de lesa humanidad y fugados a los 21 días del Hospital Militar ubicado en Palermo, Capital Federal.
Funcionarios
El juez Bonadío es quien procesó al primer Secretario de Transporte de la Nación de Kirchner, Ricardo Jaime, y al Secretario de Comercio, Guillermo Moreno. También en su juzgado recayó en el 2010 la denuncia por enriquecimiento ilícito contra el matrimonio presidencial Kirchner.
Quién es
Bonadío militó en los ´70 en la organización Guardia de Hierro, de la derecha peronista, de donde surgieron José Luis Manzano y Matilde Menéndez. Desde el ´83 participó en el Frente de Unidad Peronista, línea que dominó por años el aparato justicialista de Capital Federal.